¿Acaso el verdadero 'amor' viaja en el puente aéreo? Perdón, ahora habría que decir que viaja en el AVE, aunque es casi lo mismo: Madrid y Barcelona, Barcelona y Madrid, se quieren. Pero, ¿se aman de verdad? ¿Nos estamos perdiendo algo?

A tenor de lo vivido este lunes en El Cangrejo Loco del Port Olímpic, sí, se aman, se quieren, se toleran, entienden sus particularidades, valoran sus dimensiones, su originalidad, su manera de ser... aunque dentro de un orden, dentro de España. ¿O es que estamos tan locos como el cangrejo del restaurante?

Lo que sí podemos afirmar es que la buena mesa es capaz de conseguir lo que parece -casi- imposible a nivel político: borrar las diferencias entre Madrid y Barcelona (Barcelona y Madrid) sin necesidad de tener que establecer 'puentes de diálogo' entre dos comunidades de un mismo país. No hace falta. Lo ha logrado, parece, una parte importante de la llamada 'sociedad civil' en un almuerzo organizado por el Gremio de Restauración de Barcelona y por el Gremio de Restauradores de Plaza Mayor y Madrid de los Austrias.

Si hace unos meses lo consiguieron en Madrid, esta vez lo han vuelto a hacer reuniendo a medio centenar de personalidades del mundo de la cultura y de la política de ambas ciudades, en una jornada pasada por agua pero con muchas ganas de acabar con la dicotomía entre las dos grandes capitales españolas.



Las alcaldesas de Barcelona y Madrid, Ada Colau y Manuela Carmena, han participado en un evento convertido, si aceptamos lo que todos han acordado en términos futbolísticos, en el 'partido de vuelta' del 'Quedem per dinar' que los dos gremios organizaron el pasado otoño en la capital de España, unidos en su compromiso de afrontar los retos de ambas ciudades de una manera conjunta.

A la llamada han acudido representantes de todos los ámbitos, representados por gente tan variopinta como Miguel Ríos, Rosa Maria y Xavier Sardà, Ana Belén y Víctor Manuel, , Miguel Ríos, Josep Maria Pou, Pepa Bueno (que ha ejercido de presentadora), Javier Mariscal, Mercedes Milá, Teresa Gimpera, Vicky Peña, Oriol BohigasGonzalo Bernardos, Carlos Jiménez Villarejo, Eulàlia Vintró, Amparo Moreno, Cristina Almeida, Núria Ribó, o Montserrat Carulla, además de los dos últimos ex alcaldes de Barcelona, Jordi Hereu y Xavier Trias.

BUEN 'ROLLITO'

En al ambiente, sin necesidad de que nadie lo explicitase fehacientemente, un 'buen rollismo' inherente, de gente que ha compartido camerino o pleno municipal, y recuerdos que nada ni nadie podrán borrar. En suma, algo así como un regreso al pasado, cuando los profesionales del artisteo y de la política se reconocían -y se querían, o se enfadaban- antes de que algunos metiesen la pata, como un elefante en una cacharrería...

Colau y Carmena se han intercambiado sendos regalos en perfecta sintonía / MIKI







Pepa Bueno, la reconocida presentadora radiofónica, ha ejercido de maestra de ceremonias del acto muy acertadamente, dentro del espíritu de estos almuerzos: “Compartir la comida y la conversación hasta donde llegue la capacidad de ponerse en la piel del otro”. Precisamente, y en clara alusión al conflicto catalán, Bueno ha reclamado “hacer más comidas como estas” para que, cuando “haya entendimiento por arriba” -lo que ha considerado que “no será fácil ni rápido"- el músculo éste “bien entrenado” para ponerse “en la piel del otro, y hablar”.



En esta buena onda se prodigaron tanto el presidente del gremio de restauración de Barcelona, Pere Chias, como su homólogo madrileño, José Antonio Aparicio, que se intercambiaron odas y regalos. Pero, claro, faltaba oír a las dos grandes protagonistas del evento: las alcaldesas de Barcelona y Madrid, curiosamente muy cercanas en el espectro político. Y, como estaba cantado, ambas entonaron las misma canción: ¡qué bonito que Barcelona y Madrid (Madrid y Barcelona) nos queramos; que una cosa es la ideología de clase y otra, muy distinta, es la cuestión identitaria!

Ha hablado primero Manuela Carmena, quien ha aprovechado para reiterar el afecto de Madrid hacia Barcelona: “Sí, catalanes, os queremos mucho. Sí, Barcelona; la queremos mucho”, ha dicho, añadiendo que “en los tiempos malos que hemos pasado me ha dolido que hubiese quien me preguntase por qué quiero tanto a los catalanes”.



Ha cogido el testigo Colau, recordando que, por cuestiones de agenda, no pudo acudir al 'partido de ida', en Madrid. Ahora, como anfitriona y sosías de Carmena, ha llegado a afirmar: “Madrid: Barcelona os quiere de todo corazón”. Para añadir: “Han sido, y siguen siendo tiempos difíciles, con injusticias tremendas. Pero hay que mirar hacia adelante. Más allá de las cuestiones relativas a comunidades, las ciudades son claves, porque son lugares privilegiados donde convive gente muy diversa".

En fin, Colau-Carmena,Barcelona-Madrid. ¿Amor a primera vista, o es sólo amor de puente aéreo?

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