Malos tiempos para Grupo Planeta y buenos para Banc Sabadell. Los problemas de Inversiones Hemisferio, la sociedad patrimonial de la Familia Lara mediante la cual articulan todas sus inversiones -incluida el grupo Planeta- ha provocado que tengan que poner a la venta su emblemático edificio de Planeta de la Diagonal de Barcelona -el conocido como 'de las plantas colgantes', antigua sede de Banca Catalana- que pasará en breve a manos del Sabadell.

Según han informado a lo largo de este jueves varios medios de comunicación barceloneses, la transacción del edificio, de la que se desconoce el montante, supondrá una importante plusvalía para reducir la deuda del Grupo Planeta.

Mientras el Banc Sabadell ha declinado hacer comentarios, lo cual ha dado más eco a la noticia en el lado de Planeta que, aunque sin nota pública, sí que ha publicado la salida de José Lara del consejo de administración del banco. Dicha dimisión se ha producido este mismo jueves, durante el consejo de administración del Sabadell, celebrado en Alicante, la nueva sede del banco tras su salida de Catalunya.

Previamente José Lara abandonó su cargo de consejero delegado del Grupo Planeta al no tener funciones ejecutivas en las empresas del grupo familiar. Fue sustituido por Carlos Fernández con la aquiescencia del presidente, Josep Creuheras ("con el fin de impulsar a la compañía en un contexto global de gran transformación de los modelos de negocio").

La familia Lara entró en el accionariado del Sabadell en el año 2001 en el momento de la salida a Bolsa del banco. El fallecido José Manuel Lara, padre del citado José Lara, se incorporó al consejo en abril de 2003. Él, junto a Isaak Andic (Mango), Joaquín Folch Rosiñol (Grupo Titán) y Héctor Colonques (Porcelanosa), formó el núcleo principal de accionistas del Banc Sabadell.

FUERA PERO DENTRO

A pesar de la venta, Planeta seguirá ocupando el edificio como inquilino. En este sentido, para el grupo la situación no variará. La diferencia es que antes se pagaba a sí mismo (Inversiones Hemisferio), y ahora se lo abonará al Sabadell.

Hace unos meses que Inversiones Hemisferio entró en lo que se denomina 'fondo de maniobra negativo', es decir, en situación de desequilibrio financiero (se habla de 50 millones de euros), lo que le había puesto en riesgo de suspensión de pagos y de eventual concurso de acreedores.

Algo así ocurre técnicamente cuando los activos corrientes son inferiores al pasivo y, por tanto, la compañía tiene serios problemas para pagar sus deuda a corto plazo.

Inversiones Hemisferio había llegado a un punto de no retorno después de acumular abultadas pérdidas durante casi una década y sumar una deuda cercana a los 700 millones de euros.

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