El Port de Barcelona no tiene el liderazgo de España. A pesar de ofrecer buenos parámetros de crecimientos, sigue por detrás de los puertos de Valencia y Algeciras en el tráfico de contenedores y ocupa la décima posición en el panorama europeo, a mucha distancia de los grandes.

Aunque es cierto que el puerto de la Ciudad Condal muestra el mayor avance en el ranking continental (de 2016 a 2017 escaló desde la posición número 13 hasta la 10 de la actual medición), Barcelona sigue sin mostrar el músculo que, por situación y grandeza, merecería tener.

Así que la primera mujer al frente de la Autoritat Portuària de Barcelona, Mercè Conesa, tiene ante sí mucho trabajo por hacer y, también, mucho que investigar -en serio- sobre las presuntas tramas en las que estaba envuelto su antecesor, Sixte Cambra.

Entre otras muchas cosas, Conesa tiene sobre su mesa la labor de orquestar la reordenación de los muelles que firmaron, el pasado enero, Cambra y la alcaldesa Ada Colau, con la que Conesa había compartido encuentros en su anterior papel como presidenta de la Diputació de Barcelona.

Pero está por ver si está preparada para este cambio: desde la política (también era alcaldesa de Sant Cugat) a una nueva esfera profesional, en la que está haciendo un curso acelerado sobre cómo regir un gran puerto como el de Barcelona, una materia muy áspera y una infraestructura nada sencilla.

La salida de Cambra de la presidencia de la entidad se anunció a finales del pasado año, y estuvo motivada, según el entonces presidente, "por motivos personales". Sin embargo, el Port se ha visto inmerso en una investigación judicial por presuntas irregularidades y por posibles comisiones ilegales a algunos partidos políticos, asuntos de los que Cambra quedó finalmente exculpado tras pasar por la Audiencia Nacional para declarar en la investigación del caso del 3%, de presunta financiación irregular de Convergència.

Otra de las ‘patatas calientes’ a las que se enfrentará la nueva presidenta del Port es tratar con el Ministerio de Fomento un aspecto tan importante como los accesos viarios y ferroviarios al puerto, que están bloqueados a la espera de un nuevo proyecto que satisfaga a todas las partes.

DÉCIMO DE EUROPA EN TRÁFICO

Según los datos correspondientes al año 2017, Barcelona ocupa la décima plaza en el tráfico de contenedores. Rotterdam (Holanda) sigue a la vanguardia del sistema portuario europeo con 13,7 millones de TEUs (contenedores) movilizados, un 11% más que en 2017. A Rotterdam le siguen -en los primeros 5 lugares- Amberes (Bélgica) con 10,4 millones de TEUs (+4,1%); Hamburgo (Alemania) con 8,8 millones de TEUs (- 1%); Bremerhaven (Alemania) con 5,5% millones de TEUs manejados (+0,9%), y Valencia (España), que sube del sexto al quinto lugar con 4,832 millones de TEUs (+ 2,1%).

Vista área de la terminal de cruceros del WTC del Port de Barcelona /Archivo



Desciende un puesto y ocupa el sexto lugar Algeciras (España), con 4,381 millones de TEUs (-8%); en el séptimo lugar se coloca El Pireo (Grecia), con 4,060 millones de TEUs (+10,5%) superando la posición de Felixtowe (Inglaterra), que en 2017 transfirió 3,810 millones de TEUs (-5,1%); en el noveno lugar se mantiene Marsaxlokk (Malta) con 3,150 millones (+2,3); y cierra el top 10 Barcelona, con una transferencia de 2,969 millones (32,7%) de TEUs.

EN TRÁNSITO, TERCERO

También en el apartado específico de mercancía en tránsito, Barcelona no puede con sus rivales españolas. Algeciras, con 3,99 millones de TEUs se sitúa en primera posición; le sigue Valencia, con 2,63 millones de TEUs y la tercera posición la ocupa Barcelona, con 1,07 millones de TEUs, y ello a pesar de un gran incremento porcentual. La cuarta posición es para Las Palmas, con 609 mil TEUs.

En cuanto al segmento del tráfico ‘ro-ro’ (los barcos que se cargan y descargan por la popa con camiones) Baleares  sigue creciendo (+5,930%), seguida de Valencia (+5,74%) y Algeciras (+4,51%), mientras que Barcelona mostró una preocupante caída (-2,85%).

CRUCEROS, ACUCIADA POR BALEARES

España ha logrado una posición privilegiada en el contexto mundial en este sector, superando por primera vez en su historia los 9 millones de visitantes en cruceros en 2017.

Es la segunda potencia europea en número de pasajeros de crucero y varios puertos españoles lideran los rankings europeos, e incluso se encuentran entre los primeros 50 puertos del mundo.

En 2017 llegaron alrededor de 2,1 millones de pasajeros de crucero a los distintos puertos de la Autoridad Portuaria de Baleares, lo que le dio el segundo puesto por detrás únicamente de Barcelona (2,7), y cada vez más cerca de ella. Las Palmas, con algo más de 1,2 millones de cruceristas, cerró el podio.

El Port de Barcelona recibirá este año 800 escalas y será el puerto base de las naves más modernas que navegan por el Mediterráneo.

Con respecto a los pasajeros, hasta el mes de mayo, Barcelona ha recibido a 1,3 millones de viajeros (+15%), tanto de ferris como de cruceros. Los usuarios de ferris han crecido un 2%, mientras que los cruceristas han experimentado un incremento del 22%. Este crecimiento se ha concentrado en los pasajeros de crucero de puerto base (que inician y finalizan su itinerario en la capital catalana), que han crecido un 30%.

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