El Ayuntamiento de Barcelona propuso hace unos días al Aeropuerto del Prat que eliminara las “rutas cortas” con el objetivo de fomentar los medios “menos contaminantes”. Uno de los trayectos en los que el gobierno de Ada Colau ha puesto el foco ha sido el puente aéreo, que conecta diariamente Madrid y Barcelona. "El puente aéreo tiene una alternativa ferroviaria sin emisiones”, aseguró el concejal de Emergencia Climática de Barcelona, Eloi Badia, hace una semana. Y añadió que el consistorio tiene previsto decretar este miércoles la emergencia climática en la ciudad.

Según Badia, estas cuestiones las abordará el consistorio en una mesa conjunta con la Generalitat y el Estado, a los que reclamará un plan para hacer frente a las emisiones. Pero cabe insistir que el Ayuntamiento de la capital catalana no tiene competencia alguna sobre el Aeropuerto de Barcelona.

Eliminar la conexión no es una propuesta insignificante. Y es que el puente aéreo entre Madrid y Barcelona movió en 2019 a más de 2,5 millones de pasajeros –más de 200.000 usuarios mensuales–, según han explicado fuentes de Vueling a este medio. Además, el puente aéreo supone el 17,8% de todos los vuelos domésticos del Aeropuerto de Barcelona y el 4,7% del total –nacionales e internacionales–, tal y como se refleja en los datos de Aena.

Según el gestor aeroportuario, el número de personas que utilizan el intercambio Madrid-Barcelona crece año a año. Si se toma como referencia 2015, el puente aéreo acumula un crecimiento sostenido, pasando de los 2.197.748 pasajeros en 2015 a 2.574.536 en 2019. En la siguiente tabla, se puede apreciar la evolución del número de usuarios mensuales del puente aéreo, elaborada a partir de datos facilitados por Aena:

Usuarios mensuales del puente aéreo

Aeropuerto Escala Madrid-Barajas

2019

2018

2017

2016

2015

ENERO

200.475

194.344

174.338

167.893

153.860

FEBRERO

207.242

202.488

183.115

188.692

165.742

MARZO

228.138

222.652

219.673

200.003

194.771

ABRIL

216.504

226.082

201.531

207.917

183.107

MAYO

235.282

228.416

221.534

221.089

202.118

JUNIO

226.909

212.394

214.166

219.647

189.961

JULIO

214.168

195.157

196.418

194.750

196.133

AGOSTO

142.705

134.472

128.625

125.504

128.799

SEPTIEMBRE

218.976

198.055

196.389

201.765

193.139

OCTUBRE

246.816

232.289

217.491

218.384

222.317

NOVIEMBRE

225.307

212.832

198.714

202.486

195.648

DICIEMBRE

212.014

208.408

191.946

180.964

172.153

TOTAL

 2.574.536 

 2.467.589 

 2.343.940 

 2.329.094 

 2.197.748 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un viajero en el puente aéreo emite durante el trayecto 115 kilogramos de CO2 en una ruta de 1 hora y 15 minutos, mientras que en tren la cifra baja a 20 kilogramos de CO2 (en 2 horas y 30 minutos); casi cinco veces menos. Desde este año, la diferencia entre ambos trayectos es aún más grande porque ningún tren electrificado en el país emite el compuesto químico después de que Adif, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, contratara electricidad exclusivamente renovable.

26 VUELOS DIARIOS

En lo que respecta a precios, el avión tiende a ofrecer tarifas más económicas que el tren de Alta Velocidad. Un vuelo entre ambas ciudades puede costar alrededor de los 50 euros, mientras que el trayecto en líneas ferroviarias puede suponer el doble.

El puente aéreo es la conexión aérea directa entre el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Desde el 2017 la oferta de Iberia y Vueling –ambas pertenecen al grupo IAB– es de hasta 26 vuelos diarios en cada sentido –52 en total– desde las 6:30 horas hasta las 21:45 horas. En las horas punta, las aerolíneas ofrecen conexiones cada 15 o 30 minutos, mientras que el resto del día se produce cada hora u hora y media.

EMERGENCIA CLIMÁTICA EN LA CIUDAD

El gobierno de Ada Colau busca hacer presión para que España siga los pasos de países como Francia y Holanda, donde el debate sobre los vuelos cortos –de menos de 1.000 kilómetros– ha llegado a sus parlamentos. Recientemente, la alcaldesa de Barcelona prohibió coger el puente aéreo a todos sus concejales si hay alternativa ferroviaria. Esta media afectará a los ediles tanto de Barcelona en Comú (BComú), como a los del PSC. Y también a los cargos de empresas municipales e incluso a los organismos autónomos.

La teniente de alcalde de Ecología, Janet Sanz, ha asegurado que el global de la actividad vinculada al Puerto y al Aeropuerto genera un total de 12,9 toneladas anuales de CO2, cuatro veces las emisiones totales de CO2 emitidas por la ciudad de Barcelona. En este sentido, el Ayuntamiento propone eliminar las exenciones al queroseno, avanzar en la electrificación del Puerto y del Aeropuerto, e impulsar la generación de renovables.

RÉCORD EN EL PRAT

Mientras tanto, el Aeropuerto de Barcelona sigue batiendo sus propios récords. En 2019 el crecimiento de la infraestructura aeroportuaria fue del 5% respecto al año anterior, con un total de 52.686.512 pasajeros que pasaron por sus tres terminales, según fuentes de Aena. Todo ello en 344.558 operaciones, lo que se traduce en una media de 943 despegues o aterrizajes al día. 

Durante el último mes del año, el aeropuerto barcelonés transportó 3,6 millones de usuarios, un 4,8% más que en el mismo mes del año pasado. Del total de  comerciales (3.656.791), 2,6 millones corresponden a viajeros de vuelos internacionales, que crecieron un 5,7%, y el resto eran de vuelos nacionales, que aumentaron un 2,3% respecto a diciembre de 2018.

Una de las dudas que restan en el aire es si el AVE sería capaz de absorber toda la demanda procedente del puente aéreo entre Madrid y Barcelona.  

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