Glovo tiene estos días de confinamiento un producto estrella. Y no se trata, precisamente, de un artículo de primera necesidad. El protagonista, para sorpresa de muchos, es el alcohol. La startup barcelonesa dirigida por Oscar Pierre está haciendo caja con la venta de bebidas etílicas desde que se decretó el estado de alarma por la pandemia del coronavirus.  

Así lo aseguran diversos repartidores de la empresa a este medio y lo corroboran fuentes internas de la compañía. Se trata, según las mismas fuentes, de uno de los productos más demandados, sobre todo por las noches. El cierre de bares, restaurantes y discotecas ha provocado un aumento del consumo de alcohol en los domicilios, y muchos ciudadanos recurren a Glovo para que se lo traigan a casa. 

VENTA NOCTURNA

Un repartidor arroja otro dato: “Aproximadamente el 80% de los pedidos que realizamos después de las 23:00 horas son de alcohol, porque es cuando está prohibida su venta en los supermercados”, asegura. Y es que a través de la aplicación puedes pedir bebidas etílicas hasta las 3:00 de la madrugada. Según los riders, es a partir de las 23:00 horas cuando se dispara la venta de botellas. De esta forma, el alcohol desplaza a los productos de primera necesidad en los pedidos de la app.

Los repartidores se abastecen de las botellas en los supermercados de Glovo (dark supermarkets, en su argot). En Barcelona cuentan con dos centros –los mismos que en Madrid--, uno en la calle Girona en el número 120 y otro en la calle Consell de Cent. En lo que llevamos de confinamiento, estos dark supermarkets registran una actividad muy superior a la habitual, hasta tal punto que hay picos de saturación y falta de algunos productos en los almacenes.  

COLAS EN LOS SUPERS DE GLOVO

Los riders lamentan que las colas y esperas son muy elevadas a las puertas de los supermercados de Glovo. Ponen como ejemplo pedidos de un solo producto para los que tienen que esperar más de una hora. “En las puertas del super de Glovo no se respetan las distancias de seguridad y la gente se harta de esperar. Tampoco tenemos mascarillas ni guantes, estamos trabajando sin el material que recomienda sanidad”, indica uno de los trabajadores.  



Vídeo cedido por un rider de las colas este viernes en el supermercado de Glovo de la calle Girona

Preguntados por la cuestión, desde el departamento de prensa de Glovo afirman que “desde el minuto uno de la crisis del coronavirus hicimos las gestiones para solicitar el material de protección y prevención. Por consiguiente, todos los materiales que hemos recibido han sido distribuidos entre los repartidores”.

GLOVO SE DEFIENDE

¿Por qué entonces los repartidores aseguran que trabajan sin mascarillas ni guantes? “Tras la declaración del estado de alarma, el Gobierno anunció que el material sanitario debía ponerse en conocimiento y a disposición de las autoridades. Debido a ello, algunos de nuestros pedidos han sido retenidos. Estamos a la espera de la resolución de las autoridades con respecto a estos pedidos con el fin de poder distribuir estos artículos entre los repartidores”, añaden las mismas fuentes.

Repartidores frente al supermercado de Glovo este viernes / CEDIDA



Por último, indican que Glovo cree “que hay que hacer un uso responsable de estos artículos para evitar el desabastecimiento en centros tan necesarios como hospitales, clínicas, centros de salud, residencias de mayores, etc. En estos momentos tan complicados, el objetivo primordial de la empresa es poder atender de forma eficaz a quien realmente lo necesita”.

No obstante, sus propios trabajadores se esmeran en matizar las palabras de la compañía. Aseguran que a Glovo le importa “muy poco” la salud y las necesidades que pueda tener la sociedad, y que su objetivo primordial durante esta crisis sociosantiaria está siendo “maximizar los beneficios”. La venta alcohol, afirman, es un ejemplo perfecto, debido a que no se trata de un producto de primera necesidad.

“No se entiende que el Estado intervenga en tantos sectores económicos y sin embargo deje hacer a las compañías de reparto lo que les plazca durante el estado de alarma”, sentencia uno de sus riders. El estado de alarma decretado a nivel estatal obliga a bares y restaurantes a cerrar de cara al público, pero da vía libre a plataformas de reparto a domicilio a operar con normalidad mientras dure el confinamiento.

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