El Fairmont Juan Carlos I bordea la insolvencia. El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado prorrogar la concesión al alojamiento, espantando al inversor –el grupo estadounidense Apollo Global Management– que ultimaba la adquisición del complejo hotelero. Con ello, el área que controla Barcelona en Comú deja al establecimiento al borde del concurso de acreedores y a más de 400 puestos de trabajo en el aire.

RECHAZO DE LA PRÓRROGA

Según avanza Crónica Global, el área que pilota Janet Sanz se ha negado a prorrogar la concesión del terreno. La cesión se dio en 1991 y acaba en 2041.

La número dos de Colau ha rechazado un retraso y, con ello, ha aterrorizado a los interlocutores, que tenían que abonar más de 100 millones de euros. Sin un nuevo propietario el complejo se asoma al concurso de acreedores.

EL HOTEL, A LA QUIEBRA

Fuentes cercanas a la operación han señalado al medio que Janet Sanz y sus técnicos han dicho no a la concesión directa, han ahuyentado a Apollo y han hecho descarrilar la operación. Sin un comprador, el Hotel Fairmont Juan Carlos I irá a la quiebra y sus 400 empleados, al paro.

100 MILLONES DE EUROS

Desde el sector hotelero afirman que los grandes perdedores son los empleados del bloque. "Los propietarios del hotel son ahora los seis descendientes del jeque Turki ben Naser, fallecido en enero. No tienen interés alguno en el hotel y buscan comprador. De hecho, lo venden por más de 100 millones llave en mano. Si nadie lo compra, la sociedad irá a concurso, pues se ahoga en deuda, y ellos se desentenderán", explican.

El comité de empresa del Fairmont apuesta por “redoblar la presión” al Ayuntamiento para desbloquear la venta del hotel, conseguir que llegue el ansiado inversor que inyecte liquidez y equilibre las cuentas del negocio.

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