Levantar una bandera y fijar la atención en el Gobierno español. Es lo que pretende el grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona a costa de la Sareb, el llamado ‘banco malo’. Los republicanos han pedido al Gobierno, con la respuesta positiva de los comunes, que transfiera más de un millar de inmuebles de la ciudad de Barcelona al consistorio, para que se puedan incorporar al parque público de vivienda. Se trata de un gesto, pero que no supondrá un gran avance, como señalan los expertos en el sector, porque muchos de esos pisos se encuentran en muy mal estado o han sido ‘okupados’.

Esquerra y comunes mantienen una alianza estructural, que les ha llevado a aprobar los presupuestos de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona. Aunque los comunes gobiernan con el PSC, esa aproximación a ERC es cada vez más notoria, con la vista puesta en las elecciones municipales de 2023. Por ello, la propuesta de ERC, presentada en la Comisión de Derechos Sociales, ha recibido el apoyo de los comunes para elevar la petición al Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos.

UN GESTO PARA ESCONDER LA FALTA DE POLÍTICAS

Pero, ¿es un brindis al sol? El economista y experto en el sector inmobiliario, José García Montalvo, señala que lo primero que se debe dilucidar es la naturaleza pública de la Sareb. Aunque ese es el objetivo, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, (Sareb o banco malo), todavía no es un ente con mayoría pública. Pero, en cualquier caso, “lo poco que pueda tener en Barcelona no será muy aprovechable, porque son los restos que no se han podido colocar en el mercado”. Y los municipios, pese a todo, lo deberían "adquirir", una idea que ya lanzó el concejal del PP, Josep Bou

En esa línea se pronuncia también el economista y experto en el sector, Gonzalo Bernardos, que insiste en que la petición municipal es más “un gesto” para hacer ver que se quiere “proyectar una política favorable a la vivienda pública, que es un déficit del propio Ayuntamiento durante años”.

Bloque de viviendas en Barcelona en una imagen de archivo

Los dos economistas dudan sobre la existencia de hasta 1.000 viviendas en Barcelona. Y, en todo caso, consideran que pueden ser inmuebles con muchas carencias, que, en ningún caso, han podido salir al mercado en los últimos años. Muchos de ellos, además, "están okupados".

MAYORÍA PÚBLICA

Para ERC, sin embargo, es una buena oportunidad para situar la atención en el Gobierno central. Con ese millar de inmuebles, se acabaría la lista de espera –dice el grupo republicano- de más de 600 unidades familiares de la mesa de emergencia. ¿La oportunidad? El hecho de que el gobierno sea socialista, en coalición con Unidas Podemos, debería ser aprovechado por el consistorio. Según la concejala de ERC, Eva Baró, “dado que el gobierno municipal y el del Estado tienen idéntico color político y ahora tienen el control de la Sareb, pedimos que ustedes acuerden con sus colegas del Estado la cesión a Barcelona de la titularidad de las 1.000 viviendas de la Sareb para poder gestionarlas a conveniencia y hacer las políticas sociales que hagan falta”.

La petición de ERC llega después de que el Congreso de los Diputados haya convalidado el decreto que deja al Estado con una participación superior al 50% dentro de la Sareb. El sector público sería mayoritario, por tanto, en el llamado ‘banco malo’ que se creó tras el rescate financiero, con la crisis económica de 2008. Pero todos estos activos, insisten García Montalvo y Bernardos no supondrán, en el caso de que se transfieran, una gran ayuda para las comunidades autónomas o para los ayuntamientos.

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