Roger Pallarols , director del Gremi de Restauració de Barcelona Barcelona
El Gremi de Restauració carga de nuevo contra las macropanaderías y amenaza al Ayuntamiento con acudir a la fiscalía si no aplica 'mano dura'
La patronal ha denunciado infracciones de normativas en 50 locales reincidentes en los que ya se detectaron incumplimientos
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El Gremi de Restauració carga de nuevo contra las macropanaderías de Barcelona. Lo hace con una denuncia administrativa contra 50 locales de estas características que, según han detectado, "incumplen" con la normativa municipal. La patronal hostelera ha anunciado que acudirá por ello a la fiscalía.
Se trata de un nuevo movimiento con el que se pretende poner coto a un sector, el de los locales con degustación, que ejerce una feroz competencia contra la restauración tradicional. Asimismo, lamentan que esa competencia es "desleal" porque, aprovechando que ambos sectores se rigen por convenio distinto, trabajadores de un restaurante y de una macropanadería-cafetería llevan a cabo funciones similares pero cobrando "hasta 400 euros mensuales de diferencia", según el director de la patronal, Roger Pallarols.
No es la primera vez que el Gremi toma la iniciativa. Lo lleva haciendo varias veces cada año, poniendo en conocimiento del Ayuntamiento de Barcelona todos aquellos locales que incumplen con las normativas de usos, espacios, locales y terrazas. También, cada cierto tiempo, llevan a cabo baterías de denuncias que se saldan con docenas de locales puestos en la mira municipal.
Locales reincidentes
Sin embargo, lamentan, no hay suficiente información accesible por parte del consistorio ni el Ayuntamiento es todo lo contundente que debería, consideran. Prueba de ello es que han visitado 50 locales que ya se denunciaron por incumplimientos, solo para detectar que "siguen incumpliendo".
Panadería Vivari de la calle Consell de Cent, en el Eixample Barcelona
A finales de 2025, la capital catalana contaba con casi 900 locales con degustación dispersados por toda la ciudad.
O 'mano dura' o fiscalía
"No sirve de nada tener buenas palabras para la restauración de proximidad, de barrio, si después se permite que se vea obligada a competir con gigantes de la distribución que practican el intrusismo profesional", ha advertido Pallarols, que ha amenazado al Ayuntamiento con llevarlo también a la fiscalía si persiste en no aplicar mano dura contra este sector.
Junto con las macropanaderías, el Gremi también ha criticado a los mercaurantes, supermercados con zonas habilitadas para comer. En concreto, se han denunciado unos 30 establecimientos, amparándose en que dichas zonas se encuentran en una zona prohibida para dicho uso, entre la entrada y la zona de cajas registradoras.