David Carabén en una imagen de archivo
El líder de Mishima asume el control de la empresa de sus padres, que orquestó el fichaje de Cruyff por el Barça
David Carabén toma los mandos de la compañía patrimonial familiar tras el fallecimiento de su madre el pasado mayo, la viuda de Armand Carabén, el gerente del club que trazó el plan para traer al astro neerlandés
El cantante David Carabén, líder del grupo musical barcelonés Mishima, asume la dirección de la empresa familiar.
Lo hace tras el fallecimiento de su madre el pasado mes de mayo, la holandesa Marjolijn van der Mee, viuda de Armand Carabén, exgerente del FC Barcelona bajo la presidencia de Agustí Montal en los años 70 y una de las figuras clave en la historia moderna del club azulgrana, ya que fue el cerebro de la operación que acabó con el fichaje de Johan Cruyff por el club de la capital catalana.
El cantante de Mishima ha asumido el máximo cargo en la patrimonial familiar con la reestructuración del consejo de administración tras el deceso de su progenitora como nuevo presidente y consejero delegado, junto a sus hermanos Armand y Jofre, que asumen cargos de responsabilidad.
David Carabén en una imagen de archivo
La sociedad Armand Carabén Ribó S.L., bautizada con el nombre del histórico exgerente azulgrana, opera como la empresa patrimonial de la familia. Centrada en el sector inmobiliario a través de la gestión y el arrendamiento de propiedades, la viuda del que fuera uno de los comisionados de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 la creó en 2001, meses después del fallecimiento de su marido tras un infarto.
Catalanizar el Barça
Armand Carabén fue una figura trascendental en la modernización institucional y deportiva de Catalunya durante el tardofranquismo y la transición.
Como economista formado en Ginebra, forjó una destacada trayectoria en los sectores público y privado, ocupando cargos de máxima relevancia como la presidencia del diario El Observador, la asesoría deportiva de TV-3 o la jefatura de la oficina olímpica de unos juegos que transformaron la ciudad y la abrieron al mundo.
En el FC Barcelona asumió la responsabilidad de catalanizar un club que llevaba muchos años desarrollándose en un país gobernado por una dictadura que redujo su identidad y vetó el uso del catalán en la vida pública e institucional. Prueba de ello fue el asesinato de su presidente, Josep Sunyol, en 1936, la castellanización del nombre del club o la reducción de las franjas de la senyera en el escudo.
Johan Cruyff en un partido con el FC Barcelona
Clave para el fichaje de Cruyff
Sin embargo, su mayor impacto como gerente del FC Barcelona (1970-1975) lo logró al desmontar el fraude legal de los falsos "oriundos" junto a Miquel Roca para abrir la liga a los extranjeros, entonces vetados por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Este fue un paso clave para abrir las puertas del club al fichaje de Johan Cruyff, uno de los grandes jugadores del fútbol mundial tras conquistar su primer Balón de Oro y tres Copas de Europa con el Ajax.
Desbloqueada la llegada de futbolistas extranjeros tras una década, Carabén y el Barça pudieron cerrar el fichaje del astro de la 'Naranja Mecánica', una operación que se trabajó durante tres años.
Johan Cruyff junto a Armand Carabén a su llegada a Barcelona
La mujer de Carabén, la holandesa Marjolijn van der Meer, también jugó un papel clave.
Pese a no trabajar en el club azulgrana, el dominio del idioma, la mentalidad y la cultura de los Países Bajos, le permitió participar en las negociaciones como traductora y ganarse la confianza del entorno de Cruyff.
Su paso por el Camp Nou cambió por completo la mentalidad y la forma de trabajar en Can Barça, en especial con el primer título liguero en su primera campaña --la 1973-74-- tras 14 años de sequía ante su gran rival, el Real Madrid.
David Carabén junto a Laporta
Comisionado del 125 aniversario
Actualmente, el apellido Carabén sigue vinculado a la historia reciente del club.
El líder de Mishima fue designado por la junta de Laporta como comisionado por el 125 aniversario del FC Barcelona.
En este nuevo rol, Armand Carabén ha asumido la responsabilidad de articular y elaborar el marco conceptual de la efeméride. Sus funciones implican definir el mensaje central del club de cara al futuro y coordinar grandes proyectos derivados de la celebración, tales como la selección del cartel conmemorativo --diseñado por Miquel Barceló-- y la producción del nuevo himno o cant oficial del aniversario, titulado L'escut al pit.
Casualmente, su padre Armand, también asumió responsabilidades parecidas, en este caso, como coordinador del 75 aniversario.