Presidente de la asociación tecnológica @aslan, Alberto Pascual
Alberto Pascual (Aslan): “Barcelona necesita más inversión pública para apoyar a las start-ups más innovadoras”
El presidente de la asociación tecnológica explica que las universidades, sectores como la biomedicina y la calidad de vida convierten a la capital catalana en un polo de atracción
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El nuevo orden mundial ha obligado a las principales potencias a acelerar la carrera tecnológica con el desarrollo de la inteligencia artificial, las redes 5G y los semiconductores. Mientras Estados Unidos y China compiten por el liderazgo, el papel de Europa ha quedado más diluido.
Alberto Pascual, el presidente de la asociación tecnológica @aslan --integrada por más de 200 empresas del sector como Dell, HP, Huawei o Cisco--, analiza las capacidades de Barcelona y Europa para atraer talento y defiende la importancia de que las administraciones impulsen su soberanía tecnológica.
La asociación celebró el mes pasado en la capital catalana el 20º Tour Tecnológico, un encuentro que reunió a empresas del sector y representantes de las administraciones públicas, entre ellos el Ayuntamiento de Barcelona, la Agència de Ciberseguretat de Catalunya y el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI) de la Generalitat.
En una entrevista con Metrópoli, Pascual incide en la necesidad de que las administraciones, desde los ayuntamientos hasta el Gobierno central, aumenten de forma significativa la inversión pública para que las empresas con proyectos tecnológicos más innovadores y arriesgados dispongan del respaldo financiero necesario para llevarlos a cabo.
¿Qué papel desempeñan Europa y Barcelona en la ‘guerra’ tecnológica?
Hay mucha gente que critica que la regulación frena la innovación en Europa, pero la propia China ha sido pionera en esto. Algunos de los aspectos que recoge la legislación europea, como la necesidad de registrar los modelos fundacionales de la inteligencia artificial para garantizar la transparencia sobre su desarrollo o con qué datos se han alimentado, ya existen en China desde hace años. La regulación proporciona un marco de confianza para poder desarrollar y vencer los miedos asociados, por ejemplo, a la inteligencia artificial. En ese sentido, Europa sí que ha puesto los mimbres necesarios para poder acelerar la innovación y no necesariamente con talento europeo únicamente, ya que ha sentado las bases para poder atraer talento de otras geografías.
Presidente de la asociación tecnológica @aslan, Alberto Pascual
Barcelona, precisamente, es una de las ciudades del mundo que más capta a altos ejecutivos y profesionales del sector tecnológico.
Barcelona cuenta con un entorno muy diverso y cosmopolita que ha sido atraído por el clima, la cultura y la forma de vida. Además, dispone de una serie de industrias punteras en áreas como la farmacéutica, que es muy intensiva en el uso de datos para el desarrollo de medicamentos, un negocio colateral al mundo de la inteligencia artificial. Estos factores, unidos a un entorno universitario con capacidades de investigación y desarrollo muy altas, convierten a Barcelona en un polo de atracción de nuevo talento.
El 22@ siempre se ha percibido como el sector tecnológico de la ciudad. ¿Cree que en los últimos años la actividad tecnológica se ha ampliado más allá? ¿Las empresas empiezan a ver Barcelona como un ecosistema en su conjunto, y no solo como un distrito concreto?
Muchas de las ventajas que tenía el 22@ se han extendido a otros sitios para evitar que se convirtiera en un cuello de botella para el desarrollo tecnológico. Sobre todo, las empresas buscan el crecimiento tecnológico adyacente a otras industrias ya establecidas y de alto desarrollo. Es el caso del sector médico, pero también de los ecosistemas de start-ups y los centros de innovación que están surgiendo en Barcelona, impulsados precisamente por su capacidad para atraer talento extranjero.
Tour Tecnológico de Aslan
¿En qué posición se encuentra Barcelona en cuanto a conectividad y desarrollo de infraestructuras?
El compartir frontera con un proveedor de energías limpias muy reseñable como es Francia le da un plus a Barcelona. Además, desde el punto de vista logístico, contar con el Port de Barcelona o la Zona Franca para el aprovisionamiento es una ventaja en el nuevo paradigma económico digital.
Y Barcelona no es solo Barcelona. ¿Qué me dice del desarrollo de centros de datos en Cerdanyola o de la estación de cables submarinos de Sant Adrià de Besòs?
Una de las limitaciones históricas de Barcelona es que está delimitada por mar y montaña. El que se haya decidido a ir más allá significa que ha superado una de las barreras. Una instalación como la estación de cables submarinos sitúa a la capital catalana como una región privilegiada para el desarrollo de centros de datos. A menudo, hay cierta desinformación sobre estas instalaciones. Siempre se dice que consumen mucha energía y que, en contrapartida, el empleo directo es bajo debido a las tareas automatizadas, pero dejamos de ver que es la herramienta básica para el desarrollo de toda la economía digital. Precisamente, si quieres desarrollar una industria potente de inteligencia artificial ligada a entornos como el biotecnológico y la investigación, necesitas estas herramientas. También son claves la accesibilidad a la energía y, sobre todo, que esta sea renovable y sostenible.
Visita a las obras del centro de datos de Sant Adrià de Besòs que abrirá en 2026
¿Cuál cree que es el reto de Barcelona en los próximos años a nivel de infraestructuras y de atracción de otros sectores tecnológicos?
Barcelona y Catalunya lo que necesitan es ser conscientes de todas las ventajas que tienen y acompañarlas con una capacidad de inversión pública importante. En Europa, el capital riesgo no está suficientemente desarrollado y el capital privado suele ser reacio a asumir los riesgos de la innovación más extrema. Por eso, los proyectos más arriesgados necesitan del concurso de fondos públicos, de que haya una inyección de capital importante y, además, de un desarrollo de infraestructuras. Deben dotarlos de incentivos no solamente fiscales, sino también de inversión directa. Eso es justamente lo que ha diferenciado a economías como la de China o Estados Unidos, donde ha habido una innovación financiada por el Estado muy alta.
¿A qué administración correspondería?
A todas. Los modelos que funcionan en otras áreas son mixtos, donde se invierte a nivel local, autonómico y, por supuesto, participando también de la parte del presupuesto del Estado nacional.
¿Cree que el hecho de que haya tantas empresas internacionales puede afectar a la competitividad de las compañías locales?
El nuevo entorno geopolítico nos ha llevado a plantearnos algo que hasta ahora no habíamos pensado: la necesidad de tener una soberanía tecnológica. La tecnología se ha convertido en un factor geoestratégico clave y seguimos teniendo mucha dependencia, aunque debemos buscar un equilibrio. El capital que viene también genera diversidad y permite a los talentos nacional y extranjero co-crear juntos. Al mismo tiempo, deberíamos ir pensando en diversificar proveedores y asegurar que el suministro no viene solamente de uno de los bloques. Lo mismo con el talento.