El Ayuntamiento de Barcelona ha enviado a la Guardia Urbana para desalojar la llamada Residencia de Estudiantes Autogestionada, (REA) un edificio municipal 'okupado' en el barrio de El Raval. La actuación de la policía se ha llevado a cabo durante la mañana y no se han producido incidentes, aunque los ocupantes que se encontraban en el interior de los edificios han recibido a las fuerzas policiales con el lanzamiento de papeles desde las ventanas.

Una quincena de patrullas del cuerpo de antidisturbios de la Guardia Urbana se ha desplazado a primera hora de la mañana hasta la calle Sant Bernat para desalojar a los 'okupas' en cumplimiento de una sentencia judicial que daba la razón al Ayuntamiento y que permitía al consistorio recuperar el control del inmueble.

El edificio, de propiedad municipal, que había estado vacío desde el año 2008 y que tiene cinco plantas, había sido ocupado para dedicarlo a actividades sociales y de apoyo a los colectivos más necesitados del barrio, y en él se hacían actividades culturales y lúdicas, sin que los vecinos de la zona hayan presentado quejas por la presencia de los 'okupas'.

Fuentes de la REA han asegurado que el pasado lunes el Ayuntamiento les notificó la decisión adoptada por el consistorio para desalojar el edificio y que tenían un plazo de tres días para abandonarlo. Cumplido el plazo sin que las exigencias del Ayuntamiento hayan sido satisfechas, la Guardia Urbana ha actuado.

Los 'okupas' consideran que detrás de la operación de desalojo se encuentran, en realidad, prácticas especulativas y que el Ayuntamiento “ha escondido con argumentos técnicos y arquitectónicos las motivaciones políticas reales que les llevan a desalojar la REA” asegurando que tienen en su poder informes realizados por arquitectos y abogados que refutan la tesis del consistorio.

Como primera medida de protesta, los 'okupas' se han trasladado a la sede del distrito de Ciutat Vella para deje clara su oposición a la decisión del Ayuntamiento de desalojarles de la REA.

JUSTIFICACIÓN DE GALA PIN

Por su parte, la concejal del Distrito de Ciutat Vella, Gala Pin, ha asegurado que el edifico ocupado se encuentra en un estado “peligroso” y ha afirmado que el Ayuntamiento ha dado todos los pasos necesarios para ofrecer alternativas a los 'okupas', pero que no ha sido posible llegar a un acuerdo. Según la concejal “hay decisiones que son difíciles de tomar, pero que se tienen que tomar”.

El Ayuntamiento considera que el edificio se encuentra en un estado ruinoso, según se afirma en los informes elaborados por los técnicos municipales, por lo que será derribado aunque todavía no se ha decidido a qué será destinado el solar.

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