Las manifestaciones organizadas en Barcelona le salen a cuenta a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) porque cobra por los viajes de los manifestantes. Así consta en el informe económico que este domingo la entidad independentista entregará a sus socios durante la asamblea general ordinaria que celebra en el pabellón de la Mar Bella, en el barrio del Poblenou. La asamblea tiene que aprobar las cuentas del ejercicio anterior, los presupuestos para el siguiente y  la hoja de ruta para los próximos doce meses.

En el informe económico relativo al año 2017 que el secretariado llevará a la asamblea del 25 de febrero se detalla una curiosa concordancia: “A nivel de ingresos, las aportaciones de socios han subido un 15% por el aumento de socios, el incremento de un euro en la cuota y por la excelente gestión de socios llevada a cabo por la administración. El 2016 fue un año flojo en donaciones y aportaciones, todo lo contrario que 2017. La implicación de nuestra gente y las campañas como la del marcaron un hito histórico de 3,7 millones de euros. Este aumento también se nota en el merchandising y en los ingresos por autocares. Recordemos que el 11-S del 2016 fue descentralizado y minimizó la necesidad de contratar autocares para los desplazamientos”, dice el informe.

Ello implica que los autocares que se ponen cada 11 de septiembre para celebrar la Diada en Barcelona son un auténtico chollo para la entidad. De hecho, en ocasiones son los propios ayuntamientos los que anuncian e incluso intervienen a veces en la gestión de la contratación de autocares para incentivar la participación ciudadana en la manifestación. Pero eso, por lo que ahora se ve, redunda en beneficio de la ANC, que hace caja con cada pasajero. En las cuentas del año 2017 no cuantifica exactamente el dinero que recibe por este cometido, pero en el informe económico queda patente su importancia.

CAMISETAS CONFECCIONADAS EN MATARÓ

El texto añade que “evidentemente, la intensidad de este 2017 afecta a los gastos. Por un lado, las compras de material y merchandising o la contratación de autocares tienen un aumento importante. Es preciso destacar que la camiseta del 11-S de este año se fabricó en Mataró, y es preciso agradecérselo a toda la gente que lo hizo posible, encabezados por Quim Arnau”. Además, el incremento de actividad, con lo que conlleva de actos y campañas, alquiler de espacios, servicios profesionales, publicidad y propaganda, impresión, material para actos, cartelería, etcétera, supusieron desembolsos extras. Además, el año pasado se provisionaron gastos que se ejecutarán este 2018, por lo que el ejercicio arrojó un déficit en las cuentas de 332.000 euros. Según el documento oficial, “el superávit conseguido en ejercicios anteriores lo hemos usado en este ejercicio”.

Se da la circunstancia de que en los ingresos se computan 5,8 millones de euros recogidos por la caja de resistencia de la entidad. Esta caja se nutre de aportaciones anónimas y está auditada por tres expresidentes del Parlament: Joan Rigol, Ernest Benach y Núria de Gispert. Su finalidad es “hacer frente a las represalias económicas que reciben personas físicas como consecuencia de actuaciones enmarcadas en el proceso hacia la independencia por participar en acciones unitarias, cívicas, pacíficas y democráticas”.

Con ellas, por ejemplo, se hizo frente a las fianzas de Artur Mas, Francesc Homs, Joana Ortega e Irene Rigau tras las multas por el pseudorreferéndum del 9 de noviembre de 2014. También de ella se pagaron las fianzas de los consejeros del Gobierno catalán que abandonaron la prisión y ahora se abonará la fianza de 60.000 euros de Marta Rovira, secretaria general de ERC. Además, se preparaba la del exmajor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, por si la jueza Carmen Lamela le pide prisión con fianza. Por ahora, la jueza lo ha dejado en libertad sin fianza.

TRIPLICA EL PATRIMONIO

A 31 de diciembre, tras pagar las fianzas solicitadas, quedaban en la caja 1,99 millones de euros. Aunque oficialmente no son gastos y han de computar sólo como ingresos, lo cierto es que a efectos prácticos se han computado casi 5,8 millones de euros pero en realidad hay 3,8 millones menos (los que se depositaron en los juzgados). Si esta cantidad se tuviese en cuenta en cuanto a tesorería, en realidad el déficit de la entidad se situaría en más de 4,1 millones de euros. Aún así, al computar todos los ingresos de la caja como tales y no contar con las salidas de las fianzas, la ANC declara un “superávit global neto después de impuestos de 5.426.863 euros”. Curiosamente, en los balances de la entidad, las fianzas depositadas ante los juzgados figuran como “inversiones financieras a largo plazo”.

Lo cierto es que las donaciones para pagar las sanciones y fianzas permitieron a la ANC casi triplicar su activo en el 2017: de 2,9 millones de activo en el 2016, pasó a 8,5 millones en el 2017. Con el patrimonio neto pasa algo parecido: de los 2,4 millones de 2016, pasó a 7,8 millones de euros del año pasado.

Noticias relacionadas