Más de 1.400 dueños de perros potencialmente peligrosos fueron multados en 2017 en Barcelona por la Guàrdia Urbana. Según los datos a los que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, el año pasado la policía local sancionó concretamente a 1.469 personas responsables de canes de razas peligrosas. El total de las sanciones a propietarios de perros, más allá de los potencialmente peligrosos, superó de largo las 2.000.

El principal motivo de sanción fue, según las fuentes consultadas, por la presencia de perros potencialmente peligrosos en espacios públicos sin bozal. Por este concepto, la Guàrdia Urbana interpuso una de cada tres sanciones, lo que a la postre se tradujo en 2017 en 533 denuncias. Los agentes también sancionaron a los dueños de 259 animales por no disponer de la pertinente licencia y a otros 231 por no tener contratado seguro.

SIN CORREA

Otras infracciones habituales que comenten los dueños de perros potencialmente peligrosos son llevar a estos animales por calles, parques o plazas sin licencia o documentos identificativos (129), no censar a los canes (120), circular con perros sin correa (124) y no hacer usos del microchip obligatorio (73). Más allá de los animales potencialmente peligrosos, la policía sancionó a otras 60 personas por no recoger los excrementos de la vía pública y a otros 91 por permitir que los canes se muevan con total libertad por parques infantiles, algo que se ha convertido en muy habitual en Barcelona, entre otro tipo de multas.

Coincidiendo con estos datos, el Ayuntamiento ha hecho público este lunes que pospone un año más la prohibición de llevar a los perros atados por la ciudad, excepto en las zonas señalizadas expresamente. Es decir, que los dueños de estos perros no serán sancionados hasta otoño del 2019. La nueva moratoria no afecta a los propietarios de los animales potencialmente peligrosos, que siempre tienen que ir atados.  

HORARIOS RESTRINGIDOS

El Ayuntamiento tiene previsto poner en marcha el próximo septiembre 89 áreas en las que se permitirá a los animales ir sin correas en determinadas franjas horarias. Se trata de espacios situados en parques, ramblas o plazas en los que ya es habitual ver a estos animales. Los horarios en los que se permitirá la presencia de canes será de 7.00 a 9.00 de la mañana y de 20.00 a 23.00 horas.

Estos espacios dispondrán de 600.000 metros cuadrados y se sumarán a las 110 zonas de perros que ya hay en la ciudad. Los perros también podrán circular con total libertad en los parques del Guinardó, la zona boscosa del Park Güell, Creueta del Coll, Montjuïc y la Oreneta. Los animales también pueden ir desatados en la playa de la Mar Bella -en verano- y por todo el litoral el resto del año.

Por contra, en 30 parques de la ciudad, los perros tendrán prohibida por completo la entrada. Fuentes municipales recuerdan que es así desde hace unos 20 años. Se trata de parques patrimoniales o con una vegetación excepcional, caso del Laberint de Horta, los jardines de Joan Brossa de Montjuïc, el jardín Botànic y los jardines Laribal (junto al Teatre Grec). Ahora, además, quedará prohibido que los canes entren en el Turó Park.  

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