Los juzgados mercantiles de Barcelona parecían no dar abasto en 2018 por culpa del incremento del número de litigios de los consumidores para hacer valer sus derechos ante las aerolíneas después de un verano lleno de cancelaciones y retrasos de vuelos. A finales de ese año, se habían presentado 12.000 demandas de pasajeros afectados por incidentes aéreos, más del doble que las 5.000 del 2017 y cuatro veces más que las 3.000 del 2016.

Pero en 2019 la cosa está yendo a peor. Hasta mediados de noviembre ya se habían presentado unas 20.000 demandas. Y aún falta pasar diciembre, es decir, la Navidad, un período con mucho ritmo de pasajeros.

JUECES PIDEN AYUDA

Según informa La Vanguardia, cada uno de los once jueces mercantiles de Barcelona y sus respectivos equipos no pueden con tanta carga de trabajo. Por mucho que trabajen, por más que intenten agilizar los trámites y resolver con rapidez, sus mesas están cada vez más llenas por el constante flujo de nuevas demandas. Como conseuencia, exigen medidas a las administraciones.

Fuentes de la judicatura barcelonesa indican que tendría que haber al menos cuatro juzgados más dedicados al transporte aéreo. Aunque, por ahora, apenas han pedido que el servicio común de los tribunales mercantiles se dote de más funcionarios. También recalcan que los jueces de refuerzo deberían ir a una oficina específica de transporte aéreo.

LAS DEMANDAS NO SON UNA NOVEDAD

Las peticiones de los jueces han sido históricamente ignoradas por el poder judicial y las administraciones. Ahora éstas llegan después de haber asumido la carga extra de los últimos años y de intentar encontrar soluciones. Su iniciativa más relevante se produjo a finales del año pasado.

Lo que hicieron los jueces fue actuar. Y se sacaron de la manga un protocolo por el que favorecer acuerdos extrajudiciales previos al inicio de los procedimientos. Y tanto Vueling como Ryanair, las dos compañías con mayor tráfico y reclamaciones en Barcelona, tuvieron que aplicarlo.

 

Noticias relacionadas