Junts per Catalunya, Ciutadans y PP, reclaman al Ayuntamiento de Barcelona una modificación de la ordenanza municipal que regula la actividad de los clubes cannábicos en la ciudad. Con matices, pero con un objetivo compartido, los tres partidos piden endurecer los criterios que permiten la apertura de los locales de fumadores que han proliferado en los últimos años. Actualmente, hay unos 200. 

Estas formaciones llevarán al próximo plenario del distrito de Les Corts del pròximo 10 de marzo dos propuestas para restringir el número de clubes y una declaración institucional que inste al consistorio de la plaza Sant Jaume a replantear el actual plan especial urbanístico que establece las condiciones y el funcionamiento de estos espacios en los que se puede consumir marihuana. Si saliese adelante, las formaciones esperan llevar la propuesta al salón de plenos de la plaza Sant Jaume.

100 METROS ENTRE CLUBES

En 2016, en los inicios del gobierno de Ada Colau, el Ayuntamiento aprobó una ordenanza que establecía una distancia mínima de 100 metros entre clubes y para colegios de enseñanza obligatoria, "equipamientos comunitarios" y centros de consumo controlado para personas drogodependientes. En Ciutat Vella, Gràcia y "núcleos antiguos", la distancia se amplía a 150 metros. Esta regla, más flexible que la ordenanza aprobada por el anterior gobierno de Xavier Trias (CiU), abrió la puerta a la implantación de más locales.

Tras las protestas de algunas comunidades vecinales de Les Corts y Gràcia, entre otras, movilizadas en contra de a presencia de estas asociaciones en los bajos de su edificio, Junts per Catalunya, Ciutadans y PP mueven ficha y piden cambios para restringir el número de locales. 

Entrada del club de cannabis de la calle Marquès de Sentmenat, en Les Corts / G.A



El portavoz de JxCAT en Les Corts, Ivan Condés, considera que Colau ha provocado una "desregulación" de estas asociaciones y pide "repensar" la ordenanza y elaborar otra que tenga en cuenta aspectos sanitarios. "No queremos prohibirlos pero si reducir el número. Hemos de evitar que los adolescentes a partir de 12 años tengan acceso a estos clubes", señala. "En este tema, Colau ha demostrado ser más ultraliberal que Trump", sigue.

CONTROL DE SOCIOS

Desde Ciutadans, el presidente del distrito de Les Corts, Paco Sierra, pide medidas para "controlar" qué persona se hace socia de estas entidades para prevenir que se puedan cometer ilegalidades como el tráfico de drogas. "Muchos clubes hinchan el número de socios y no se controla ese excedente de consumo", avisa. Sierra es partidario de que solo puedan acceder a estos locales personas que necesiten el efecto terapéutico de la marihuana. Ahora, cualquier persona mayor de 21 años puede hacerse socio/a y fumar porros en estas salas.

El concejal del PP Xavier Cañigueral recuerda que su partido fue uno de los pocos que votó en contra del plan urbanístico de Colau. JXCat también rechazó la ordenanza. Ya en ese momento, los populares avisaron de que era necesario un "plan de inspección" para evitar que los clubes se conviertan en puntos de venta encubiertos de hierba. Los conservadores opinan que los 100 metros no son suficientes y que se debería ampliar la distancia con las escuelas y entre clubes.

MARQUÈS DE SENTMENAT

Los tres partidos alertan de que la actual ordenanza solo contempla colegios de enseñanza obligatoria, dejando a un lado el resto de centros educativos como los de formación profesional. Los vecinos del número 67 de la calle Marquès de Sentmenat, en Les Corts, denuncian que a menos de 100 metros se encuentra un centro de formación superior donde estudian jóvenes de 15 años cuyo director trasladó una queja al consistorio. 

El PP propone que las distancias con los clubes mantengan alejados a comedores sociales, parques y jardines. La propuesta de JxCAT habla de una "masificación" y un "crecimiento excesivo" de asociaciones de fumadores y pide que se apliquen condiciones sanitarias y de salubridad en estos locales para "reducir" el número. Los independentistas también se hacen eco de las protestas vecinales que se quejan del olor que, en algunos casos, llega hasta los domicilios.

CIUTADANS: 'LAS DISTANCIAS NO SE CUMPLEN'

Desde Ciudadanos, Sierra denuncia que las distancias actuales no se cumplen y pide un mayor control para terminar con los punteros, los captadores que se pasean por la ciudad captando a turistas y reclama una ordenanza menos "permisiva" que la actual.  Condés (JXCAT) propone que se aprovechen las zonas industriales de Barcelona para reubicar allí los locales. Una solución, dice el concejal, que evitaría las molestias a los vecinas y que los adolescentes tuvieran un acceso fácil al consumo del cannabis. 

Las tres formaciones tienen esperanza en convencer a ERC y el PSC, socio de gobierno de los comunes. Fuentes de Esquerra Republicana afirman que votarán a favor de la modificación que propone Junts per Catalunya, pero que rechazarán la del PP. Si al menos una de las dos prospera y cuenta con el apoyo de la mayoria del Consell Plenari, Les Corts mandaría un mensaje claro al Ayuntamiento de Colau y podría provocar la modificación final de la ordenanza.

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