El Ayuntamiento de Barcelona pondrá en funcionamiento en los próximos días un quinto horno crematorio en la ciudad. Ante la gran cantidad de cadáveres que se acumulan por la pandemia del coronavirus, el Gobierno de Ada Colau se ha visto forzado a improvisar este nuevo horno por la saturación de Cementiris de Barcelona. 

La situación excepcional ha desbordado a la empresa municipal, que no ha tomado medidas hasta que los efectos mortales del SARS-CoV-2 han puesto en jaque al crematorio público del Cementerio de Montjuïc. Tanto es así que el Ayuntamiento se ha visto obligado a tirar de los bomberos para reforzar el personal de Cementiris.

CEMENTIRIS DE BARCELONA, AL LÍMITE

Así lo ha anunciado este viernes Eloi Badia, concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica y presidente de Cementiris de Barcelona. El edil no ha reconocido abiertamente la saturación de la empresa municipal, aunque sí ha admitido que los servicios de crematorio están al límite por el drástico aumento de la demanda.  

Según Badia, la media de servicios funerarios en la ciudad es de 300 por semana, una cifra que la semana pasada ya se situó en 387 y al final de esta se prevé que suba hasta 450, según los cálculos del consistorio.

LIMITACIÓN DE PRECIOS

Durante la rueda de prensa, Badia ha aprovechado el actual contexto para retomar la guerra fúnebre. El edil se ha avanzado a la Generalitat para anunciar la fijación de un precio máximo de servicios funerales básicos por un precio máximo de 2.450 euros, impuestos incluidos. El servicio funerario básico -que incluye entre otros féretro básico, personal de recogida del cadáver y coche fúnebre- costaría como máximo 1.900 euros, a los que habría que sumar otros 550 de la gestión de cementerios --parte que compete a la empresa municipal--.

No obstante, el anuncio puede quedar en papel mojado si así lo expresa la normativa que está elaborando el Ejecutivo catalán. El propio Badia lo ha reconocido, quien ha dicho que está a la espera de "la letra pequeña" de la norma de la Generalitat, anunciada este mismo viernes por la consellera Alba Vergés. 

El concejal también ha remarcado que, si no se puede asumir el coste, "sigue existiendo el servicio gratuito de beneficiencia". Un servicio que Cementiris de Barcelona tan sólo se aplica en el 2% de los entierros, tal y como avanzó este medio

Por otra parte, Badia ha asegurado que el consistorio no ha detectado "prácticas abusivas" durante estos últimos días por parte de las empresas funerarias.   

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