El Park Güell se blindará con cámaras y bolardos antiterroristas. La empresa Barcelona de Serveis Municipals (B:SM) ha sacado a concurso las obras por valor de 1,1 millones de euros [ver aquí la licitación]. La instalación, que también prevé cámaras térmicas para saber el número exacto de personas que hay en el interior de la zona monumental, busca garantizar la seguridad de los visitantes y preservar la integridad patrimonial de la zona y de los trabajadores. En total se instalarán 28 cámaras.

Los trabajos no se ejecutarán hasta 2022 y las nuevas medidas de seguridad no se pondrán en marcha hasta un año después, en 2023. Las mejoras se idearon antes de la pandemia y se desvinculan del brutal ataque homófobo que ocurrió hace unos días en el Park Güell. El parque también ha vivido los últimos meses otro desagradable suceso: varios perros se han precipitado al vacío desde la plaza de la Natura del parque. Fuentes de B:SM aseguran que la agresión homófoba no fue dentro del Park Güell sino en un mirador cercano. "El parque por las noches está cerrado". 

EVITAR LA ENTRADA DE COCHES INCONTROLADOS

La licitación remarca que la instalación de los bolardos responde a que puedan entrar "vehículos incontrolados" en la zona monumental del Park Güell. Las cámaras de videovigilancia, por su parte, funcionarán tanto de día y de noche y controlarán tanto el exterior como el interior del parque, así como la zona monumental, con aparatos en la escalinata del dragón y en la plaza de la Natura, ha avanzado La Vanguardia.

Metrópoli ya explicó que los costes de vigilancia del Park Güell se elevaban por encima de los tres millones de euros anuales por la gran cantidad de actos incívicos que sufre la zona. En 2018 se contabilizaron unas 4.000 conductas incívicas. El Park Güell, además, fue objeto de 40 intrusiones y los vigilantes del parque tuvieron que avisar en 120.000 ocasiones que se respetaran los monumentos y el patrimonio cultural.

ZONA DE PAGO DESDE 2013

Antes de la pandemia, el Park Güell recibía 12 millones de personas, tres la zona monumental y nueve la gratuita. En 2013, con Xavier Trias de alcalde, se decidió regular los accesos y hacer pagar a los turistas para ver el patrimonio de Gaudí. La crisis del coronavirus hizo que el monumento perdiera el año pasado unos 2,3 millones de visitantes.

Según B:SM, el proyecto cuenta con todos los requerimientos técnicos, de las policías y jurídicos, y con el visto bueno de todos los operadores que intervienen en el parque.

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