Rafael, el joven al que atacaron con un martillo frente al hotel Axel de Barcelona, tras sufrir la agresión homófoba / CEDIDA

Rafael, el joven al que atacaron con un martillo frente al hotel Axel de Barcelona, tras sufrir la agresión homófoba / CEDIDA

El pulso de la ciudad

Se disparan las agresiones a gays y personas trans en Barcelona

El Observatorio Contra la Homofobia contabiliza 146 ataques entre enero y junio de 2021

1 agosto, 2021 12:25

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Las agresiones a personas de la comunidad LGTBI siguen aumentando. Estos ataques se han disparado en Barcelona en lo que llevamos de 2021. Así se desprende del último balance del Observatorio Contra la Homofobia (OCH) que ha registrado un total de 146 agresiones a personas, casi la mitad de ellas en la ciudad de Barcelona, lo que supone un 26 % más con respecto al año anterior.



Durante este año se ha producido un aumento progresivo de estas agresiones, siendo los meses de junio y julio los periodos en los que más han ocurrido, afectando en más de la mitad de los casos a hombres gays y en casi un 16 % a personas trans, en su mayoría mujeres transexuales. El presidente del OCH, Eugeni Rodríguez, denuncia que "en los últimos cuatro años ha habido un aumento del odio muy grande entre los jóvenes fruto de la legitimación del discurso de una extrema derecha que nunca se ha ido de España".

"NO BASTA CON LA BANDERA"

Rodríguez reivindica a las instituciones que "no basta con poner la bandera" y esperar a que ocurra la agresión para condenarla, sino que "se ha de romper con la condena y hacer políticas públicas efectivas". Pablo Hurtado, experto en género del Colegio de Psicología de Cataluña, explica que se estas agresiones se producen porque "se llega a la máxima expresión de violencia para negar algo", poniendo el foco en la masculinidad tradicional, que "se define por no ser femenina y, por eso, coloca a los hombres LGTBI en el lugar de lo femenino".

Ambiente de la manifestación contra la LGTBIfòbia en el paseo de Gracia con Gran Via / MA

Ambiente de la manifestación contra la LGTBIfòbia en el paseo de Gracia con Gran Via / MA



Ambiente de la manifestación contra la LGTBIfòbia en el paseo de Gracia el pasado 22 de julio / MA

 

El experto señala que las agresiones también están relacionadas con las "estructuras de poder desiguales" que existen entre géneros, basadas en muchos casos en el concepto de "dominación" y a un esquema en el que "la masculinidad tradicional se sitúa arriba y tiene que someter a los que están abajo, muchas veces con violencia".



"Poner la bandera es importante porque demuestra una voluntad y una visibilidad hacia el colectivo LGTBI, pero ahí no pueden acabar las cosas y detrás de la bandera tiene que haber un compromiso político que se traduzca en acciones", cuenta a la Agencia Efe el director general de políticas públicas LGBTI de la Generalitat, Xavier Florensa. Reconoce que para erradicar este tipo de violencia es necesario un trabajo "más de medio y largo plazo, porque son actitudes muy arraigadas a nivel social" y ha reivindicado que la Generalitat ya está llevando a cabo tareas de sensibilización y formación.

LOS AGRESORES NO SUFREN UN TRASTORNO

Las personas que cometen este tipo de agresiones "no sufren ningún trastorno ni se les debería etiquetar de ninguna manera", recalca Hurtado, advirtiendo del peligro de "poner al hombre machista como un monstruo que ves venir desde lejos". Aclara que estas actitudes se pueden tratar desde un punto de vista terapéutico porque tienen que ver con "aprender a controlar la frustración", pero que en ningún caso se han de patologizar o tratar a los agresores como personas enfermas: "Se ha intentado crear un perfil del maltratador o violador y no lo hay, solo son producto del sistema heteropatrialcal".



"Ha habido un aumento de los discursos de odio y estas personas se empoderan porque encuentran tribunas y justificaciones que antes no tenían", denuncia Florensa para explicar el aumento de casos en Cataluña en los últimos años, aunque también cree que "muchos de estos casos ya pasaban antes pero no se sabían". "Las personas LGTBI cada vez tienen menos miedo y más seguridad porque se sienten escuchadas", comenta el psicólogo, que también cree que muchos de estos casos no se denunciarían hace unos años. El pasado 22 de julio, más de 4.000 personas llenaron el paseo de Gràcia en una manifestación contra las agresiones que sufre el colectivo.

RECURSOS "RIDÍCULOS"

El presidente del OCH insiste en que "el odio ha tenido unas víctimas y la primera política pública es que se sientan reparadas", algo que las entidades no pueden llevar a cabo como les gustaría porque "los recursos que se nos ofrecen desde la administración son entre ridículos y escasos". "Hay que buscar fórmulas para erradicar la LGTBIfobia, lo que no podemos hacer es condenar una tras otras las agresiones sin hacer nada más", añade Rodríguez.