Hace años que las playas son el epicentro de las celebraciones de la verbena de Sant Joan en Barcelona. Petardos en la arena, música y cervezas a los pies del Mediterráneo y chiringuitos abiertos para los clientes.

Sin embargo, este año los bares que quedan en la playa deberán bajar la persiana antes de lo previsto.

HORARIO RESTRINGIDO

El Ayuntamiento de la ciudad ha decidido que estos establecimientos estarán obligados a cerrar a las 3:30 horas la noche del 23 de junio y no podrán contar con barras adicionales ni con DJ para amenizar la fiesta. Además, los clientes “deberán estar sentados”.

Estas normas entraron en vigor el año pasado, pero “en un contexto de pandemia”, defienden desde el Gremio de Restauración. Los restauradores de la zona critican la situación y reclaman al consistorio que “rectifique” las medidas.

CHIRINGUITOS HASTA LAS 3:30 HORAS

Roger Pallarols, director del Gremio, afirma que la norma es un “despropósito” y que antes de la pandemia los chiringuitos tenían permiso para abrir hasta las 5:00 horas. En este sentido, desde la asociación señalan que la medida “generará más botellones”.

Más allá de las restricciones, los restauradores recuerdan que “el sector ha sufrido mucho” y que no solo cerrarán los chiringuitos, sino que los baños públicos también estarán abiertos solo hasta las 3:30 horas.

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