El museo Hermitage ha presentado una reclamación patrimonial contra el Ayuntamiento de Barcelona por valor de 141 millones de euros por la negativa municipal a dar el visto bueno al proyecto en la Nueva Bocana del Port. El requerimiento ha vuelto a dividir al gobierno de la ciudad, Barcelona en Comú y PSC. El primer teniente de alcaldía, Jaume Collboni, defIende el museo y ha expresado su voluntad de "desjudicializar el conflicto".

La reclamación a la que tenido acceso Metrópoli, presentada el 21 de junio, se tramita por "los daños y perjuicios ocasionados" a la sociedad impulsora del Hermitage. La demanda se sustenta en "la imposibilidad de implantar este museo" como consecuencia, primero, del retraso injustificado del Ayuntamiento en resolver el caso, y, después, "por la negativa del Ayuntamiento a tramitar el convenio" entre el Port y el consistorio para dar luz verde al proyecto. 

EL LUCRO CESANTE, 135,5 MILLONES

En el documento consta que "el daño ocasionado es constitutivo de una lesión indemnizable: se trata de un daño efectivo, evaluable económicamente e individualizado en la sociedad reclamante". Así, la indemnización que pide el Hermitage se articula así: 135,5 millones por el lucro cesante (la ganancia potenciar que el museo ha dejado de obtener) y 5,5 por los gastos acumulados durante el proceso para implantar el equipamiento.

Horas después de la publicación de la noticia en los medios, la teniente de alcaldía de Ecología Urbana y Urbanismo, Janet Sanz, ha expresado la negativa a indemnizar a los promotores del Hermitage por "no tener ningún acuerdo" con ellos. Además, ha insistido en que el Ayuntamiento ha cumplido con la legalidad urbanística y que no ha vetado el proyecto. "Las reclamaciones de indemnización están situadas en el terreno de la legalidad administrativa porque nosotros no tenemos ningún acuerdo, ni ningún convenio, ni inicio de concesión, ni contrato que facilitara la proyección del museo en la ciudad", ha insistido Sanz.

Render del futuro museo Hermitage, en el Port de Barcelona / MUSEO HERMITAGE

APERTURA A LAS INICIATIVAS PRIVADAS

Para Collboni, el conflicto está viviendo "el inicio de la judicialización" y ha recardado que el PSC ya alertó en reiteradas ocasiones de que la demanda podía llegar. De hecho, en noviembre de 2020, fuentes cercanos al Hermitage expresaron a este medio que una posible indemnización rondaría los 150 millones de euros. "Desde el PSC defendemos que Barcelona tiene que estar abierta a las iniciativas privadas culturales. La ciudad no se puede permitir perder oportunidades".

Según el líder socialista municipal, "la cultura del no, el conflicto y los desacuerdos que llegan a los juzgados son objetivamente perjudiciales para Barcelona. Nuestro compromiso es encontrar una solución que permita desjudicializar el conflicto y seguir trabajando con los inversores para que mantengan su apuesta por Barcelona”.

APROBACIÓN DEL PLENO

El proyecto del Hermitage cumplía con todos los requisitos legales, aseguraron a Metrópoli fuentes cercanas al museo. De hecho, el 27 de abril de 2018, el pleno municipal aprobó el Plan especial urbanístico para destinar el solar de la Nueva Bocana del Port a un equipamiento cultural y que garantizaba que la propuesta era viable en todos los aspectos, urbanísticos y legales. Y en la comisión de Ecología y Urbanismo del 17 de noviembre de 2020 del propio consistorio barcelonés se acordó "reconocer el interés de una iniciativa dirigida a poner en valor una propuesta socioeconómica sobre cultura" en el Port, responder a las alegaciones del Port "en tiempo y forma" para la concesión definitiva de la licencia de obras y firmar el convenio entre el Port y el Ayuntamiento para sacar adelante el proyecto, entre otros aspectos.

El 26 de mayo de 2021, el consejo de administración del Port dio luz verde a la construcción del Hermitage junto al Hotel Vela. Dos días después, el 28 de mayo, el consistorio dio el portazo definitivo a la propuesta al negarse a firmar el convenio con el Port para que el Hermitage fuera una realidad y desestimar las alegaciones presentadas por el propio Port y el museo. En la citada comisión de gobierno, solo el partido de Ada Colau votó en contra del Hermitage. El PSC valoró la decisión como precipitada.

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