Los vecinos de El Carmel no pueden más. A los constantes problemas que sacuden el barrio, entre los que se encuentran el ruido, fiestas ilegales, peleas y la gran afluencia de taxis y VTC que transportan a los turistas, se suma la degradación y el abandondo de los búnkeres de Barcelona.

LOS VECINOS EN PIE DE GUERRA

Tal como denuncian los vecinos, varios jóvenes se congregan en las antiguas baterías antiaéreas ubicadas en el Turó de la Rovira para celebrar fiestas con grandes altavoces y equipos de sonido y hasta con DJ. Los residentes llevan denunciando la situación desde hace meses, pues las celebraciones se alargan hasta bien entrada la noche y les impide dormir. Tras declararse en pie de guerra contra una situación insostenible, los vecinos han conseguido llamar la atención del Ayuntamiento de Barcelona, que ha decidido reforzar con más presencia policial una zona que, por sus características, es el caldo de cultivo perfecto para que jóvenes locales y turistas se reúnan en grandes botellones.

VALENTS CULPA AL GOBIERNO MUNICIPAL

A esta denuncia de la degradación de esta zona turística se suma el grupo municipal de Valents. La líder Eva Parera critica que durante el mandato de Colau y Collboni "no se ha prestado la más mínima atención". Como se puede ver en las fotografías, los búnkers del Carmel están llenos de grafitis. “Da mucha vergüenza el incivismo y vandalismo generalizado de la zona, pero lo peor es ver que el Ayuntamiento es incapaz de limpiar las pintadas", lamenta la presidenta de Valents.

Los búnkers del Carmel / VALENTS

FALTA DE LIMPIEZA

Además de las pintadas, también se acumula basura. "Los visitantes dejan los escombros por todos lados, pero el servicio de limpieza municipal parece que pasa poco o directamente no pasa”, afirma Parera. La culpa de esta situación, según Valents, es del gobierno municipal de Barcelona en Comú y PSC. A nivel de distrito, este emplazamiento depende de Horta-Guinardó, donde gobierna la edil del PSC Rosa Alarcón, y desde el punto de vista cultural, el máximo responsable político es el teniente de alcaldía Jordi Martí Grau. Valents exige al gobierno de Colau y PSC que quite las pintadas de los búnkers, limpie la zona de forma periódica y ponga fin a los numerosos problemas de vandalismo y de convivencia.

En conversación con Metrópoli, los vecinos avisan: o se encarga la Guardia Urbana de impedir los botellones y las fiestas "o lo haremos nosotros". Hasta ahora, los habitantes del barrio han mantenido una actitud cívica a la hora de protestar por su situación, delegando siempre la capacidad de acción en los cuerpos policiales. No obstante, tras las asambleas celebradas en las últimas semanas, explican que están decididos a no permitir que la situación siga sucediendo.

Graffitis en los búnkers del Carmel / VALENTS

Por el momento, cuentan con el compromiso del Ayuntamiento para gestionar la situación y disuadir a los jóvenes para que celebren la fiesta programada para este fin de semana. De no hacerlo, aseguran, no se quedarán de brazos cruzados y tomarán cartas en el asunto.

Noticias relacionadas