El trucaje de los patinetes eléctricos es cada vez más sofisticado. La Policía Local de Santa Coloma de Gramenet, que desde principios de año lleva a cabo una dura campaña contra los VMP manipulados, se ha convertido en un cuerpo experto en todas las "trampas" que los jóvenes conductores intentan hacer pasar desapercibidas a los agentes.

Tal y como explica en declaraciones a Metrópoli el sargento Iván Nogales, los policías han detectado tres formas diferentes de trucaje los últimos meses: a través de un mando a distancia, mediante el teléfono móvil y una aplicación descargable y con el uso de los botones del propio vehículo.

Agentes de la Policía Local de Santa Coloma controlan la circulación de VMP en el río Besòs AJUNTAMENT SANTA COLOMA

MANDO Y BOTONES

Nogales, en conversación con este medio, lo ejemplifica: este martes, 19 de diciembre, agentes del cuerpo local interceptaron un patinete eléctrico trucado. En este caso, el conductor llevaba encima un mando, parecido a los de las puertas de los parkings, con dos botones: si presionaba el A, la potencia del vehículo se veía alterada. En cambio, el B la reducía a los 25 kilómetros por hora permitidos legalmente. "Es la primera vez que lo vemos", reconoce el sargento, aunque sabe que no será la última.

Se trata de un "truco" cada vez más habitual que a simple vista no permite identificar el trucaje del patinete eléctrico. Según Nogales, hay otros dos métodos que el cuerpo local ha logrado identificar.

UNA 'APP' TELEFÓNICA

Si se quiere ser todavía más discreto, existe una aplicación descargable en cualquier teléfono móvil que, vía Bluetooth, permite sincronizarse con el software del VMP. Así, es posible controlar la potencia del patinete a través del dispositivo.

"Cuando los paramos, no dejamos que toquen ni el móvil ni el patinete para evitar que puedan manipularlo", explica Nogales, que busca garantizar la seguridad vial y evitar el incremento de la delincuencia.

CONTROL DEL PATINETE

El trucaje de los vehículos de movilidad personal también es efectivo mediante los botones del mismo patinete. "Hay combinaciones determinadas que si las introducen, le aumentan la velocidad", dice el sargento.

Unas "trampas" que juegan en contra de la policía, ya no solo por la inseguridad que la potencia manipulada de los patinetes provoca en los viandantes, sino por el uso delictivo que se les da: "Pueden meterse por aceras, adelantar coches por carretera... Tienen muchas vías de escape", reconoce Nogales.

85 PATINETES INTERVENIDOS

Los patinetes eléctricos intervenidos llenan el depósito municipal de Santa Coloma. Según la Policía Local, los agentes han intervenido durante todo el año 85 VMP de los cuales 80 estaban trucados.

Patinetes eléctricos amontonados en el depósito municipal de Santa Coloma AJUNTAMENT SANTA COLOMA

La multa por manipular un VMP y circular con él asciende a los 500 euros, además de su inmovilización, y recuperarlo no es tarea sencilla: "Los propietarios tienen que acreditar que ha sido restablecido tras llevarlo al taller pertinente", explica Nogales. 

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