Vandalismo en el metro de Barcelona: unos grafiteros obligan a detener un convoy de la L1
Vandalismo en el metro de Barcelona: unos grafiteros obligan a detener un convoy de la L1
El incidente ocurrió el pasado 1 de enero a las 11:53 en la estación de Urgell, en un nuevo episodio que resalta la persistente lacra de los grafitis en la red de TMB
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Nuevo acto de vandalismo en el metro de Barcelona. Un vídeo grabado el pasado jueves, 1 de enero, a las 11:53 horas muestra cómo un convoy del suburbano de la capital catalana es pintado durante el servicio en la estación de Urgell (L1), un episodio que ha vuelto a poner el foco en los actos vandálicos dentro de la red de transporte público de la ciudad.
Las imágenes, registradas en pleno funcionamiento de la línea, recogen a varias personas actuando sobre uno de los trenes mientras se encontraba detenido en el andén de Urgell, una estación situada en el centro de Barcelona y con una elevada afluencia de viajeros.
El convoy estaba prestando servicio en ese momento, según se desprende del propio vídeo, grabado a mediodía del primer día del año 2026. Por el momento, no ha trascendido si se ha identificado a los autores ni si se ha presentado denuncia por estos hechos, ocurridos a plena luz del día y captados en vídeo en uno de los principales ejes del suburbano barcelonés. En el vídeo, se puede observar como la pintada obliga a desalojar el convoy de esta línea.
El material audiovisual comenzó a circular posteriormente, generando reacciones entre usuarios en redes sociales, donde se ha criticado tanto el daño al material ferroviario como el riesgo que este tipo de acciones puede suponer para la seguridad y el normal funcionamiento del servicio. La escena se produce además en una franja horaria en la que la circulación de trenes y pasajeros es habitual, pese a tratarse de una jornada festiva.
Este tipo de actos implica costes adicionales para el operador, ya que los convoyes afectados deben ser retirados temporalmente del servicio para su limpieza o reparación, lo que puede provocar alteraciones en la frecuencia de paso y un impacto económico en el mantenimiento de la red. Además, la pintura de trenes durante el servicio supone una infracción grave y puede acarrear sanciones administrativas e incluso responsabilidades penales, en función de los daños ocasionados.
Coste millonario de los grafitis
El acto vandálico registrado ayer en la estación de Urgell se enmarca en un problema que afecta a toda la red de Metro de Barcelona desde hace años. Según datos del Ayuntamiento, desde 2020 se han destinado cerca de seis millones de euros a eliminar grafitis en los trenes, una lacra que, además del coste económico, genera retrasos y afecta a cientos de miles de usuarios diariamente. Gracias al Plan Antigrafitis, coordinado entre la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra, los gastos se han reducido un 75% y las superficies afectadas han disminuido un 80%.
A pesar de la mejora global, algunas líneas siguen siendo especialmente vulnerables, como la L1 y la L4, que concentran la mayor parte de las pintadas. En la L1, los trenes afectados son desviados a estaciones de limpieza equipadas con sistemas específicos y equipos manuales que aplican químicos y agua a presión para retirar los grafitis, un proceso lento y costoso. Solo en 2025, la limpieza de la L1 ha superado los 418.000 euros, lo que equivale a unos 2.000 euros por pintada, subrayando el impacto económico que actos como el registrado en Urgell representan para TMB y la ciudad.
La estación de Urgell, perteneciente a la Línea 1, es una de las más transitadas del eje central de la ciudad y cuenta con sistemas de videovigilancia, como el resto de la red de Metro. Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) mantiene de forma habitual dispositivos de seguridad y protocolos para prevenir y actuar ante actos vandálicos, que incluyen la colaboración con los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana.
"Protocolos obsoletos"
Las críticas a la mala gestión del servicio público no han tardado en hacerse notar en la red. El sindicato ADN Sindical Seguridad y Servicios de Cataluña ha expresado su descontento con las medidas que se ofrecen por parte del gobierno catalán.
"La falta de efectivos de seguridad será igual para 2026", ha decretado en un mensaje. "Protocolos obsoletos y delincuentes e incívicos riéndose del ciudadano", ha continuado.
Para rematar, ha criticado "la pasividad de la Administración pública", añadiendo que algún día esto "provocará un acto violento" de extrema gravedad.