María Font, dueña de la zapatería Gola afectada por las obras de la calle Muntaner

María Font, dueña de la zapatería Gola afectada por las obras de la calle Muntaner GALA ESPÍN

El pulso de la ciudad

Marta, propietaria de una zapatería centenaria que resiste a las obras de Muntaner: "No pienso jubilarme por imposición"

El reinicio de las obras tras cuatro meses de parón debido a la huelga de arqueólogos ha reavivado la preocupación de los comerciantes

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La calle Muntaner, tradicional arteria comercial de Barcelona, vive una transformación que ha puesto en jaque a sus negocios.

Desde junio de 2025, las obras para construir una salida de emergencia de la L8, entre Laforja y Marià Cubí, han alterado el flujo de clientes y el día a día de los comerciantes. Entre ellos, destaca Gola, la histórica zapatería que, desde hace décadas, representa un referente en el barrio.

Un negocio con historia

Fundada en 1948 como librería y papelería, Gola ha ido adaptándose a lo largo de los años. Primero incorporó la venta de Levi's, y hace alrededor de 15 años se especializó en calzado icónico de marcas inglesas centenarias. Marta Font, actual propietaria desde 1983, recuerda cómo la tienda tuvo momentos de gran éxito y expansión, incluso con colas en la calle, y cómo su familia abrió otras sucursales en Gràcia y otras zonas de la ciudad.

Interior de la zapatería Gola

Interior de la zapatería Gola GALA ESPÍN

“Este negocio es más que una tienda, es un proyecto familiar. Aquí conocemos a nuestros clientes, y ellos nos conocen a nosotros. Hay una relación de confianza y cariño que se ha construido durante décadas”, explica Font. Para ella, Gola representa no solo un legado familiar, sino también un espacio de identidad para el barrio.

Obras que dificultan la actividad

El reinicio de las obras tras cuatro meses de parón debido a la huelga de arqueólogos ha reavivado la preocupación de los comerciantes.

La reducción del espacio peatonal a 1,80 metros, junto con la circulación irregular de motos y bicicletas por la acera, ha disminuido el flujo de clientes. Marta Font describe la situación como un obstáculo constante para recibir público y mantener la actividad normal del negocio.

Obras de la calle Muntaner

Obras de la calle Muntaner GALA ESPÍN

El impacto económico no se limita a Gola. Una chica de una óptica de la zona confirma que su negocio también se ha visto muy afectado. “Las obras han cambiado la dinámica de la calle. Los clientes entran menos, y eso se refleja directamente en las ventas”, comenta la comerciante.

Además, una tienda de ropa de cama advierte que la situación ha sido “la gota que ha colmado el vaso”, y que se verán obligados a cerrar, incapaces de sostener el negocio bajo estas circunstancias.

El valor del comercio tradicional

A pesar de las dificultades, Gola mantiene su clientela. Muchos clientes vienen de fuera de Barcelona, incluso desde otras ciudades, atraídos por la singularidad de la tienda y por su catálogo de calzado exclusivo.

Marta Font explica que nunca se han planteado trasladar la tienda, ya que su público y la fidelidad de los clientes hacen que mantener la ubicación sea prioritario.

Escaparate de la zapatería Gola

Escaparate de la zapatería Gola GALA ESPÍN

El negocio también ha sabido adaptarse a los tiempos modernos: la hija de Marta ha trabajado en la presencia online de la tienda, gestionando Instagram y la web, lo que ha permitido mantener el contacto con clientes y ampliar la visibilidad de Gola más allá del barrio.

Falta de diálogo con la administración

Uno de los puntos más críticos señalados por Font es la falta de comunicación y transparencia de las autoridades responsables de las obras.

La propietaria de Gola asegura haber enviado cartas al Ayuntamiento reclamando información sobre los plazos y las medidas para mitigar el impacto de las obras, sin obtener respuestas claras. “La lentitud y la ausencia de diálogo dificultan la planificación del negocio”, afirma. "Es una situación desesperante", añade. 

Obras de la calle Muntaner

Obras de la calle Muntaner GALA ESPÍN

Vecinos del área también se quejan de la situación, alertando sobre riesgos de seguridad en las aceras reducidas y el tránsito incontrolado de motos y bicicletas, lo que aumenta la sensación de incomodidad para peatones y clientes.

Impacto económico generalizado

Las consecuencias económicas de las obras se extienden a toda la calle. La caída del flujo de clientes ha llevado a muchos comerciantes a reducir plantilla o incluso cerrar temporalmente.

Los alquileres, que superan fácilmente los 3.000 euros mensuales para locales de 60 metros cuadrados, siguen siendo altos, lo que agrava la presión sobre los negocios afectados.

Obras de la calle Muntaner

Obras de la calle Muntaner GALA ESPÍN

Marta Font reconoce que, a pesar de los esfuerzos de su equipo y de la adaptación a la venta online, las obras han impedido consolidar el crecimiento que habían logrado tras recuperarse de la pandemia. “Estábamos creciendo un 20%, y de repente nos encontramos con esta situación que nos frena completamente”, comenta.

La lucha por la supervivencia

Los comerciantes de Muntaner consideran que durante la pandemia se implementaron ayudas para negocios afectados por la caída de ventas.

Sin embargo, las obras actuales no contemplan compensaciones. Marta Font destaca que no se trata de estar en contra del transporte público o la obra pública, sino de que se tomen en cuenta los daños colaterales que sufren los negocios tradicionales.

Obras de la calle Muntaner

Obras de la calle Muntaner GALA ESPÍN

La incertidumbre del futuro

El reinicio de los trabajos hasta la calle Avenir amplía la incertidumbre sobre la duración de las obras. Los comerciantes no tienen información clara sobre fechas de finalización, lo que dificulta la planificación de estrategias comerciales o ajustes financieros.

A pesar de todo, Gola mantiene su resiliencia y compromiso con el barrio. Font asegura que seguirá gestionando la tienda y que su hija continuará involucrada en el proyecto familiar, siempre que las condiciones lo permitan. “No pienso jubilarme por imposición de nadie. Este negocio es mi legado, y queremos seguir adelante, aunque la situación sea complicada”, concluye.