Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi / PABLO MIRANZO (MA)

Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi / PABLO MIRANZO (MA)

El pulso de la ciudad

Tito Álvarez prepara su adiós del taxi de Barcelona para mudarse al Caribe

El líder sindical iniciará un traspaso de poderes de un año para mudarse a Venezuela tras contraer matrimonio, no sin antes librar su última batalla en el Parlament para blindar al sector contra las VTC

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La figura más representativa y combativa de las calles de Barcelona durante la última década prepara su adiós. Alberto Álvarez, Tito, el fundador y portavoz de Élite Taxi, ha comunicado a su círculo más cercano y a la junta directiva de la asociación que ha comenzado a dar un paso al lado para abandonar la primera línea sindical.

El hombre que capitalizó el descontento del gremio y puso contra las cuerdas a las administraciones catalanas cierra así un ciclo de 12 años al frente de las movilizaciones. Su salida, sin embargo, no será inmediata, sino que se enmarca en un proceso de transición que durará aproximadamente un año.

Amor, tatuajes y Aerosmith

La noticia de su retirada viene de la mano de un compromiso matrimonial. Este pasado fin de semana, en un centro comercial de la isla caribeña Margarita y a ritmo de una balada de Aerosmith, Tito le pidió matrimonio a Eurimar, una joven lugareña con la que mantiene una relación sentimental.

La pedida de mano de Tito

La pedida de mano de Tito Cedida

El momento, sellado con un "sí", tatuajes a juego y retransmitido a través de Instagram, marca el inicio de una nueva etapa para el exconductor de grúas, que, según ha adelantado La Vanguardia, implica un cambio en su vida. "Fue amor a primera vista. En Venezuela he descubierto una tierra de gente buena donde quiero vivir", confiesa Álvarez al mismo medio, quien planea celebrar el enlace el próximo agosto.

El último cartucho: la "Ley de Tito"

A pesar de que su mente ya está en el Caribe, la retirada no será inmediata. Tito regresará a Barcelona en las próximas semanas con el objetivo de cerrar su etapa al frente de Élite Taxi y asegurar su legado: la inminente votación primaveral en el Parlament de la ley de transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas.

Esta normativa, bautizada extraoficialmente como la ley de Tito, es vista por el sector como el dique de contención definitivo contra las aplicaciones móviles de transporte en la capital catalana y su área metropolitana.

Trabajadores de Cabify y otras operadoras de VTC en su protesta en la Diagonal de Barcelona contra el 'decretazo' de la Generalitat

Trabajadores de Cabify y otras operadoras de VTC en su protesta en la Diagonal de Barcelona contra el 'decretazo' de la Generalitat Europa Press

"Es ahora o nunca. Se trata de nuestro último cartucho por la supervivencia. Voy a terminar lo que he empezado", asegura el líder. 

Asimismo, dice que ya ha anunciado a Élite Taxi que va a iniciar el proceso de transición y la pérdida gradual de su protagonismo en la junta directiva, lo que le tomará alrededor de un año.

Un liderazgo entre barricadas y desgaste

La figura de Tito no deja indiferente a nadie. Desde que fundó Élite Taxi hace 12 años, Álvarez llevó la guerra del sector a las calles. Colapsos en las rondas, ocupaciones en la Gran Via y amenazas de boicot al Mobile World Congress han sido sus herramientas de presión habituales.

Sin embargo, el escenario actual muestra señales de fatiga. Tras el intento fallido de paralizar el centro de Barcelona el pasado octubre, las grandes aplicaciones han aprovechado la aparente pérdida de músculo en las calles para presionar a los políticos, argumentando que el sindicalista ya no ostenta el control absoluto del asfalto.