Un niño muestra su felicidad por los regalos de Navidad / PEXELS
Un niño muestra su felicidad por los regalos de Navidad / PEXELS

Las cuatro reglas de oro para combatir el ‘Síndrome del niño hiperregalado’ esta Navidad

Los regalos son una ilusión de unos momentos que celebramos, habitualmente en familia. No se debe utilizar el exceso de obsequios para compensar otras carencias pues puede generar dificultades en el desarrollo de la personalidad de los pequeños

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Periodista

En época navideñas es difícil no sucumbir a los impulsos consumistas y más cuando se asocia la cantidad de regalos a la felicidad de los hijos. Estos excesos pueden llegar a provocar en los niños lo que se conoce como el síndrome del niño hiperregalado, de forma que no valoren los obsequios que reciben y no sean capaces de tolerar la frustración cuando no obtienen todos los que quieren.

Conceder a los niños muchos regalos en Navidad les puede acabar convirtiendo en personas egoístas, sobreestimuladas y con un bajo nivel para aceptar una desilusión. Incluso hay expertos que sostienen que recibir un número excesivo de regalos puede perjudicar la creatividad e imaginación de los niños, además de influir negativamente en su comportamiento.

FORMAR EN VALORES

Aunque no se trata de un trastorno clínico propiamente dicho, sí tiene rasgos comunes en los niños afectados que afectan al campo pedagógico y a la formación de la personalidad que, con el tiempo podrían hacerles más sensibles a trastornos de diversa índole,

Los adultos, especialmente los padres, deben prestar más atención a los detalles que inciden en el desarrollo emocional de los niños y de ahí la importancia de insistir en formarles en valores como aceptar la espera, la perseverancia, la resiliencia ante la frustración o el esfuerzo y valorar todo lo bueno que reciben físico y emocional

HABLA EL ESPECIALISTA

Marta de Quixano, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital El Pilar, opina que las fiestas son un "buen momento para enseñar y educar en valores, promoviendo la solidaridad y conseguir que los pequeños valoren el tiempo que pasan en familia durante estas fechas más que la cantidad de regalos que puedan recibir".

"Un buen momento para hacerlo es mientras escriben la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos", añade la doctora Quixano. "Dediquémosle un buen rato a pensar en qué es lo que les haría realmente ilusión", aconseja.

LA REGLA DE LOS CUATRO REGALOS

En ese sentido, la pediatra propone una sencilla regla para que la carta no se convierta en una lista interminable: La regla de los cuatro regalos:

Regalo 1. Algo útil, por ejemplo, para vestir: Un regalo que consista en ropa, como unas zapatillas deportivas, una sudadera, una camiseta, o cualquier complemento como unos guantes, gorro, etc.

Regalo 2. Algo educativo: Un regalo con el que puedan aprender. Aquí las opciones son infinitas: fichas para colorear, manualidades, puzzles, iniciación musical o libros para que se inicien en la lectura.

Regalo 3. Algo que realmente quiere: En este regalo, se debe elegir algo que realmente le haga ilusión tener (dentro de las posibilidades económicas). Que estimule su imaginación, que favorezca su capacidad de compartir el juego o relacionado con la actividad física.

Regalo 4. Algo que necesite: Si el niño necesita algo, éste es el momento de comprarlo. Puede ser, lápices de colores, una mochila o cualquier cosa que necesiten para sus actividades extraescolares.

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