Potaje de vigilia

Potaje de vigilia Wikimedia Commons

Gastro

Los chefs coinciden: para el mejor potaje de vigilia fácil, la clave es añadir las espinacas y los garbanzos de bote al final

Descubre cómo preparar el plato de forma rápida y deliciosa, conservando todo el sabor de la tradición de Semana Santa

Otras recetas: Los cocineros expertos coinciden: "Para un buen bacalao con garbanzos no se debe empezar por el pescado, sino por un buen remojo”

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El potaje de garbanzos con bacalao es uno de los guisos más emblemáticos de la Cuaresma en España. Tradicionalmente se cocina a fuego lento, pero la cocina moderna ha adaptado esta receta para quienes disponen de menos tiempo, sin perder su esencia ni sabor.

Los chefs coinciden: la clave de un potaje de vigilia fácil y delicioso es añadir los garbanzos ya cocidos y las espinacas al final de la cocción. De esta manera, se conserva la textura y se agiliza el proceso de preparación.

Garbanzos de bote

Los garbanzos en conserva mantienen la mayoría de sus nutrientes: proteínas vegetales, fibra, minerales como hierro y magnesio, y vitaminas del grupo B.

Además, facilitan la incorporación de legumbres a la dieta diaria, incluso en menús rápidos.

Al agregarlos al final del guiso, los garbanzos no se deshacen y mantienen una textura firme y agradable.

Las espinacas frescas o congeladas se incorporan al último minuto, logrando un plato de color vibrante y sabor intenso.

Ingredientes del potaje de vigilia rápido

  • 400 g de garbanzos cocidos en conserva
  • 200 g de espinacas frescas
  • 200 g de migas de bacalao desalado
  • 150 g de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate (o 150 g de tomate triturado)
  • 5 g de pimentón dulce
  • 500 ml de caldo de verduras
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto
Una cocina - Archivo

Una cocina - Archivo Archivo

Preparación paso a paso

  1. Picar la cebolla y el ajo, sofreír en aceite hasta que estén dorados.
  2. Añadir el tomate y cocinar hasta que reduzca; incorporar el pimentón dulce y remover rápidamente.
  3. Verter el caldo y añadir la hoja de laurel; cocer a fuego suave 10 minutos.
  4. Escurrir y enjuagar los garbanzos de bote, agregarlos al guiso y cocinar 5 minutos.
  5. Incorporar el bacalao desmigado y las espinacas frescas, cocinar 5 minutos más.
  6. Retirar la hoja de laurel, ajustar de sal y servir caliente.
Potaje de garbanzos y collejas

Potaje de garbanzos y collejas Wikimedia Commons

Consejos de los chefs

Los expertos coinciden en que la clave de un potaje de vigilia fácil y delicioso está en los detalles.

Si usas bacalao salado, conviene desalarlo previamente, aunque también puedes optar por bacalao ya desalado.

Para las espinacas congeladas, añádelas unos minutos antes que las frescas para que se cocinen al punto. Si quieres un caldo más espeso, tritura una parte de los garbanzos con un poco de caldo y reincorpóralo al guiso.

Este potaje se conserva bien en la nevera entre dos y tres días; para congelarlo, mejor hacerlo sin las espinacas ni el bacalao y agregarlos al recalentar.

Variantes rápidas con garbanzos de bote

Los garbanzos de bote permiten además crear variantes rápidas y sabrosas sin perder la esencia del plato.

Puedes preparar un potaje con chorizo y patatas, un guiso con curry y huevo, un potaje con calamares o incluso uno con setas salteadas con ajo y perejil, incorporando siempre los garbanzos al final para mantener su textura y sabor.