Calabacines

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Los expertos coinciden: “Para que los calabacines sean más saludables y sabrosos, no lo frías, usa 4 ajos, orégano y 200 ml de caldo”

El calabacín destaca por sus extraordinarias propiedades nutricionales, siendo una de las opciones más ligeras para nuestras cenas

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A menudo limitamos el uso del calabacín a purés en invierno o a cocinarlo frito o a la plancha en verano. Sin embargo, hay mil maneras de hacerlo de forma saludable, sin que pierda las propiedades y con mucho sabor.

Son muchos expertos los que recomiendan varias recetas. Entre ellos destaca Jordi Cruz, que propone una alternativa sencilla y ligera que transforma por completo esta humilde verdura en la reina de cualquier plato. Su consejo es directo: para que esté más sabroso, no hay que freírlo, sino cocinarlo al vapor con ajo y caldo.

Aunque hoy en día relacionamos estrechamente el calabacín con la dieta mediterránea, su historia se remonta a Mesoamérica, donde las calabazas de la especie Cucurbita pepo se cultivan desde hace miles de años. Estas hortalizas llegaron a Europa en el siglo XVI tras los primeros viajes transatlánticos.

Propiedades del calabacín

El calabacín destaca por sus extraordinarias propiedades nutricionales, siendo una de las opciones más ligeras para nuestras cenas. Está compuesto en más de un 90% por agua y aporta únicamente unas 17 kilocalorías por cada 100 gramos.

Además, es rico en potasio y aporta nutrientes esenciales como fibra, folatos, vitamina C y pequeñas dosis de vitamina A, sin contener prácticamente grasas ni azúcares añadidos.

La propuesta de Jordi Cruz

Para resaltar todas estas cualidades, Jordi Cruz propone una guarnición económica, rápida y sabrosa que combina con carnes y pescados. Los ingredientes necesarios son un kilogramo de calabacines medianos, 200 mililitros de caldo de pollo o vegetal, cuatro dientes de ajo, un gramo de orégano seco, dos ramitas de orégano fresco, 30 mililitros de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra al gusto.

La preparación es sumamente fácil. En primer lugar, se pelan los calabacines y se cortan los extremos para darles forma de lingotes alargados. Estos lingotes se disponen en una bandeja de horno formando una única capa.

Aparte, se calienta el caldo junto con los ajos laminados y el orégano seco. Con esta mezcla caliente se riegan los calabacines, asegurándose de que queden bien humedecidos.

Posteriormente, se sella firmemente la bandeja con papel de aluminio para retener el vapor y se hornea a 180 ºC durante unos 40 minutos. Al finalizar, se retira el papel de aluminio, se añade el aceite de oliva virgen extra y se devuelve al horno brevemente para que se dore. Finalmente, se sirve espolvoreando hojas de orégano fresco.

Además de esta receta, el calabacín es enormemente versátil y permite preparar platos tradicionales como la tortilla de calabacín pochado con huevo, los calabacines rellenos gratinados con queso, o alternativas modernas como los fideos de calabacín y las lasañas bajas en carbohidratos.