Calamares

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Coqui, cocinera: "Para que los calamares queden crujientes no se rebozan con huevo; usa 60 g de harina y 2 ajos"

Los calamares son el aperitivo perfecto para acompañar a la cerveza en esta época de verano

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En verano los calamares fritos son los protagonistas de la mesa, es el aperitivo perfecto que gusta a mayores y pequeños. Su textura crujiente, su sabor salado y acompañado de un buen vermut es el complemento ideal.

Ahora bien, hay que ser consciente de que hay varios rebozados para los calamares, por eso no siempre es el mismo ni siempre agrada a tu paladar. Desde los calamares a la romana hasta la andaluza, la diferencia está en el uso del huevo y el tipo de harina.

En este contexto, Coqui ha compartido a través de sus redes sociales un secreto importante y necesario para que el rebozado quede perfecto y bien crujiente.

Ingredientes

  • 350g de calamares limpios
  • 2cs de salsa soja
  • 2 ajo
  • 10g de jengibre (opcional)
  • 1cs de harina de trigo
  • Aceite para freír
  • Rebozado:
  • 1/2 vaso de harina de trigo
  • 1/2 vaso de semolina
  • Especias al gusto (yo usé perejil, orégano y ajo en polvo)
  • 1/2cp de sal

El truco para los calamares perfectos

La cocinera Coqui recomienda preparar el rebozado de los calamares combinando harina de trigo con semolina, una mezcla que ayuda a conseguir una cobertura especialmente dorada y crujiente.

Si no tienes semolina en casa, no es necesario que la compres expresamente. Una alternativa práctica es utilizar harina especial para frituras, ya que muchas de estas preparaciones comerciales incorporan precisamente una combinación de harina de trigo y semolina.

Pero conseguir unos calamares crujientes no depende únicamente del rebozado. La fritura también juega un papel fundamental, especialmente la temperatura del aceite. Lo ideal es mantenerlo bien caliente, alrededor de los 180 ºC, para que la cobertura se dore rápidamente sin que el calamar quede excesivamente hecho.

Además, es preferible freír los calamares en dos tandas. De esta manera, se evita añadir demasiada cantidad de alimento de golpe y que el aceite pierda temperatura, algo que podría afectar al resultado final.

Por último, lo mejor es servirlos inmediatamente después de freírlos, cuando el rebozado conserva toda su textura crujiente. Por eso, conviene tener preparada previamente la salsa y todo lo necesario para llevarlos a la mesa nada más salir del aceite.