Patatas al ajillo

Patatas al ajillo

Gastro

Los expertos coinciden: “Para que las patatas queden perfectas no las frías, cocinalas con 3 huevos, 2 cayenas y perejil”

Muchos cocineros dan un pequeño truco para que las patatas queden perfectas y sabrosas, siendo protagonistas del plato principal y de una forma más sana y sabrosa

Los expertos coinciden: “Para que los calabacines queden más sabrosos y saludables no lo frías, usa caldo de pollo y 4 dientes de ajo”

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Las patatas fritas son uno de los platos favoritos de los españoles. Sencillo, fácil y sabroso que acompaña a cualquier plato principal como carne, pescado o en el mejor de los casos ser el plato principal.

Sin embargo, las patatas fritas no son aptas para todos, ya que el frito es más indigesto, es decir, son más difíciles de digerir porque la grasa que absorben ralentiza el vaciado del estómago.

Por ello, son muchos cocineros los que dan un pequeño truco para que las patatas queden perfectas y sabrosas, siendo protagonistas del plato principal y de una forma más sana y sabrosa.

En este contexto, Mery comparte a través de su canal Cocina para Todos el secreto para unas patatas al ajillo con huevos irresistibles. Unas patatas tiernas y sabrosas, con el toque del ajo y la cremosidad de los huevos.

Ingredientes

  • 1 kg de patatas
  • 9 dientes de ajo (o al gusto), con la piel dejada
  • Agua (para cocer las patatas)
  • Aceite de oliva
  • Pimentón dulce o páprica
  • Sal al gusto y sal fina
  • 2 cayenas (opcional, para dar un toque picante)
  • 3 huevos
  • Perejil picado (opcional, para decorar)

Paso a paso

Pela 1 kg de patatas y córtalas en cubos de tamaño mediano. Colócalas en un recipiente, cúbrelas con agua y reserva mientras sigues con la receta.

Deja la piel a los 9 dientes de ajo y, con la ayuda de un mortero, dales un golpe para que se abran ligeramente y aporten más sabor.

Coloca una olla con abundante agua a fuego medio-alto. Cuando empiece a hervir, añade sal al gusto y las patatas escurridas. Cocínalas durante unos 25 minutos hasta que estén tiernas pero enteras (al pincharlas con un tenedor o palillo deben caerse solas rápidamente sin deshacerse). Apaga el fuego y retíralas con una espumadera.

En una sartén o cacerola a fuego medio-alto, vierte aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade los dientes de ajo, las 2 cayenas opcionales y las patatas cocidas. Deja que las patatas se doren moviendo la cacerola de vez en cuando.

Una vez que las patatas estén ligeramente doradas, agrega un poco de pimentón dulce o páprica y un poco de sal fina. Mezcla todo muy bien moviendo nuevamente la cacerola.

En otra sartén a fuego medio-alto, pon aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, añade los huevos de uno en uno. Con la ayuda de una espátula, ve bañándolos con el aceite caliente para que se cocinen más rápido. Añade un poco de sal cuando las yemas estén cuajadas a tu gusto y retíralos de la sartén.

Sirve las patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro, colócales los huevos fritos encima y, si lo deseas, decora con un poco de perejil picado.