Pizza de pera y de mortadella de Pizzabar
Del Empordà a Barcelona: las pizzas que triunfan en uno de los pueblos medievales más bonitos de la Costa Brava
El nuevo espacio, ubicado en Enric Granados, lleva el espíritu mediterráneo de Pizzabar a un entorno más urbano y cosmopolita
Relacionado: Pizzabar, el restaurante que está revolucionando la experiencia de pizzería en l’Empordà
Después de convertirse en uno de los restaurantes de moda del Empordà en apenas dos años, Pizzabar llega a Barcelona con un concepto gastronómico propio en un espacio concebido para disfrutar sin prisas. Lejos de las etiquetas, en este local no apuestan por la pizza napolitana ni pretenden ser un restaurante italiano.
Su propuesta gira alrededor de una masa fina, crujiente y ligera elaborada con identidad propia, con pizzas cuyos ingredientes son de origen catalán, a excepción del tomate, de procedencia italiana. Las que más salen son la carbonara y la de pera, pero también triunfan la de mortadella con pistachos, la mallorquina con sobrasada o la de montaña –que homenajea a la butifarra típica de l’Empordà–.
Pizza de pera y de mortadella de Pizzabar
A las protagonistas se suma una carta de tapas gastronómicas elaboradas con producto de proximidad, con propuestas como el wonton de cap i pota, las ostras con leche de tigre, los langostinos en tempura con salsa de kimchi y curri o las croquetas de pollo a la catalana –las más cremosas que habrás probado–.
El toque dulce
La carta dulce de Pizzabar incluye clásicos como el tiramisú y el flan con nata, junto a propuestas más golosas como la ensaimada a la plancha con chocolate fundido. También destacan la mousse de chocolate con aceite de oliva y sal, pensada para compartir entre al menos dos personas, y las fresas con nata. La oferta se completa con helados y un mini gin-tonic para quienes prefieran terminar la comida con un toque diferente.
En Enric Granados
El nuevo restaurante se ubica en la calle Enric Granados, esquina con calle París, una de las zonas más vivas de Barcelona. El espacio ha sido diseñado por el estudio de arquitectura Oficina Satélite, que ha creado un local con una identidad propia en el que diseño, gastronomía y ambiente forman parte de una misma experiencia. Además, cuenta con una amplia terraza para disfrutar durante todo el año.
Pizzabar abre los siete días de la semana tanto en servicio de comidas como de cenas. Además, como novedad, incorpora un menú de mediodía desde 18,60 euros.
Interior del restaurante Pizzabar de Enric Granados, Barcelona
Detrás del proyecto están sus cuatro socios, Rafa Blanc, José Bassols, Lali Rodellas y Helena Rodellas, quienes en 2024 dieron vida a Pizzabar en la plaza de la Iglesia de Sant Feliu de Boada, uno de los pueblos medievales mejor conservados del Baix Empordà.
El proyecto mantiene la esencia, pero adapta su personalidad al contexto barcelonés. Si el restaurante del Empordà está ligado a una experiencia más asociada a las vacaciones, el campo y el ambiente familiar, Barcelona incorpora un punto más urbano, pensado también para el afterwork.
Del Empordà a Barcelona
Pizzabar abrió sus puertas en mayo de 2024 con una idea muy clara: reinventar la experiencia de comer pizza y demostrar que podía convertirse en el centro de una propuesta gastronómica diferente. En dos años, se ha consolidado como uno de los restaurantes más demandados del Empordà, llenando prácticamente todos los fines de semana del año y gran parte de la temporada alta.
Terraza de Pizzabar en el Empordà