Grupos de gente aislados charlan animadamente en las esquinas de las calles de Sant Roc de Badalona, tocando la autopista. Un miércoles por la mañana no hay mucha actividad en el barrio. Sin embargo, varios hombres con carros hasta arriba de metales y aluminios se pasean con destino: la chatarrería de la calle de Còrdova.

En el pequeño local, poco iluminado y de planta baja, se compra desde cobre y latón hasta metal o aluminio. "A ver si lo cierran ya", comentan a Metrópoli dos vecinas, hartas del tráfico de gente en la calle desde que la chatarrería abrió. "La carretera era nueva y por esto, ahora pasan muchos más coches y carros. Por no hablar del tipo de gente que viene. Estamos cansados de siempre lo mismo", expresan ambas vecinas.

La calle de Còrdova, en Sant Roc / METRÓPOLI

OLEADA DE ROBOS DE PUERTAS DE ALUMINIO

Fuentes vecinales confirman a este medio que el robo de puertas de las comunidades coincidió con la apertura de la chatarrería, hace tan solo unos meses. Desde ese momento, son varios los edificios del barrio y también de diferentes zonas de Sant Adrià de Besòs que amanecen sin la puerta de acceso a la portería. "Pero aquí no es", comenta un grupo de hombres reunidos, reticentes a hablar sobre los delictivos sucesos.

Según los Mossos d'Esquadra, se han denunciado cuatro de estos episodios en Sant Adrià y dos en Badalona la última semana. Sin embargo, el vecindario apunta hasta 15 edificios vandalizados en ambos municipios en tan solo 10 días. El último robo tuvo lugar, parece ser, a plena luz del día en tres edificios de una misma calle del barrio de La Mina.

Carros de chatarra en la calle de Córdova de Badalona / METRÓPOLI

¿POR QUÉ EL INCREMENTO?

Hace unos días, el precio del metal alcanzó máximos históricos: en menos de dos años ha aumentado un 175%. Por eso los ladrones las venden en puntos limpios. Antes se compraba el kilo de aluminio a 60 céntimos y ahora se paga el doble por él: 1,20 euros. Más aún si se trata de aluminio de perfil, con el que se hacen las puertas y las ventanas.

Por otra parte, de estos robos no se hace cargo el seguro y pueden costar a la comunidad 3.000 euros. Los Mossos aseguran que desde la comisaria de Badalona se está realizando un dispositivo de prevención con aumento de patrullaje por la zona. Aparte, hay una investigación abierta para localizar a los autores.

Un edificio sin puerta de entrada con una de cartón provisional / CEDIDA

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