Enésimo conflicto entre los porteros de discotecas y sus clientes en Barcelona y alrededores. Esta vez, Paula, una clienta habitual, ha denunciado "malos tratos" por parte de los porteros de Malalts de Festa, en Cornellà. Tras difundir su versión, ha recibido múltiples opiniones sobre la cuestión, muchas de ellas en referencia a experiencias similares con el personal de la misma discoteca. No obstante, preguntados por Metrópoli, desde Malalts de Festa niegan los hechos. "Nosotros nos preocupamos por nuestros clientes y velamos por la seguridad", aseguran.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado, 26 de marzo. Según relata Paula, todo empezó por una "broma". "Estaba en mi mesa VIP (que había pagado) y había un chaval sin pulsera por ahí y le dije que no podía estar allí (de broma)", explica. Entonces, el chico reaccionó mal, cogió una lata de refresco y se la tiró entera por el pelo, según relata. "Después me cogió del pelo y me tiró por las escaleras", denuncia la chica. Fue en ese momento cuando intervino un vigilante de seguridad de la discoteca: "Cuando me levanté me cogió y sin preguntarme ni cómo estoy me echó fuera de discoteca de malas maneras", asegura. 

DISCOTECA DE CONFIANZA 

La joven recrimina que "nadie echase al chico" y que, hasta que sus amigos se dieron cuenta de la situación, la dejaron en la calle "sola y sin ayuda". "No era la primera vez que veía este tipo de comportamiento del personal de seguridad y resulta que la que era mi discoteca de confianza me trata así después de todo lo que me acababa de pasar", lamenta la joven.

Una vez fuera del local, pidieron una hoja de reclamación y, según la afectada, no les proporcionaron "ni un bolígrafo" y "además siguieron con el mal trato". 

Interior de la discoteca Malalts de Festa / MALALTS DE FESTA 

VERSIÓN DE LA DISCOTECA

La discoteca, por su parte, asegura a este medio que llevan "más de 20 años en el sector y en los últimos cinco años no han recibido ninguna denuncia por parte de ningún cliente". 

"Como es lógico, no puedes tener contento a todo el mundo –aunque lo intentamos siempre– y también hay que aclarar que es una sala donde se sirven bebidas alcohólicas y no siempre sientan bien a los clientes", explican. "Igualmente lamentamos si en algún momento algún cliente se ha sentido ofendido, repito que nuestra prioridad es la seguridad de nuestra clientela y el buen trato hacía ella", concluyen.

Una de las fiestas de la discoteca Malalts de Festa / MALALTS DE FESTA 

OTROS CASOS 

Tras la denuncia en las redes de la joven que tuvo una mala experiencia en el privado de la discoteca, otra chica ha cargado contra los trabajadores de seguridad. "Hace unos años sufrí una agresión de la cual fueron testigos los de seguridad y cuando les pedí testificar en el juicio ellos no sabían nada y las grabaciones se habían borrado", cuenta. 

No obstante, otras voces aseguran que pudieron solucionar un problema similar con la discoteca. "A mí me pasó un problema no tan grave como el tuyo y me devolvieron el total del reservado que pagué", explica otra afectada.

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