Nerviosismo entre los mandos de la Guardia Urbana de Badalona. Se cumple un año desde que Fiscalía inició la investigación de la cúpula policial badalonina por el cobro irregular de horas no realizadas que salió a la luz debido a la denuncia interpuesta por la Plataforma Sindical Unitaria (PSU).

Metrópoli se hizo eco en octubre del presunto delito y, desde entonces, el ministerio público ha estado detrás de los distintos cargos de jefatura, incluyendo el superintendente Conrado Fernández y el intendente Valentín Anadón. Sin embargo, lejos de mantener un perfil bajo, los jefes del cuerpo se han enzarzado en distintas polémicas, entre ellas la de la querella criminal contra el concejal de Hacienda, Recursos Internos y Personal del Ayuntamiento, Manel Sorribas.

SINDICATO DE MANDOS

La organización traspasa los muros de la comisaría del Turó d'en Caritg. Conrado ostentaba hasta hace unos días el cargo de presidente de la Asociación de Jefes y Mandos de Policía Local de Catalunya (ACCPOLC) mediante la que se creó, en 2018, el Sindicat de Comandaments de la Policia Local (SICPOL). Fue con este amparo sindical que SICPOL denunció a Sorribas en el momento en el que el quinto teniente de alcalde hasta ahora paralizase cualquier expediente de pago a los mandos de la urbana.

Los motivos que alegaron en la querella fueron los siguientes: acusaban al de ERC de dejar prescribir diversos expedientes disciplinarios a guardias y de no investigar una posible vaga encubierta en noviembre de 2022. Una "huelga", como afirman algunos, que quedará registrada, sin duda, como uno de los momentos más críticos del cuerpo: más de 70 agentes cogieron la baja médica como culminación a los meses de protestas a pie de calle y durante cada sesión plenaria para protestar por sus condiciones laborales.

Fotomontaje del superintendente Conrado Fernández con la comisaría de la Guardia Urbana de Badalona de fondo / METRÓPOLI

UNA DENUNCIA "VENGANZA"

A pesar de la eterna vinculación del sindicato PSU con el PP de Xavier García Albiol, los sindicalistas fueron los primeros en salir en defensa del concejal republicano: aseguraron que se trataba de una "venganza" por parte de la jefatura y mostraron públicamente su apoyo a Sorribas, de quien creían que había hecho su trabajo.

Hoy, meses después, el teniente de alcalde ya respira tranquilo: la querella ha quedado archivada, aunque el daño ya está hecho. "A estos mandos les pido que marchen, por dignidad". Son las palabras que Sorribas ha compartido en un comunicado a través de su Twitter, donde advierte al nuevo equipo de gobierno, el de Albiol, que "vigile sus espaldas".

Un coche de la Guardia Urbana de Badalona / AV -METRÓPOLI

ENEMISTAD CON EL "EMPERADOR"

Conrado, o el "emperador" como le llaman algunos agentes, ha delegado su puesto como presidente de ACCPOLC en Antoni Flores, actual jefe de la Policía Municipal de Terrassa. Sin embargo, su jubilación se acerca y todavía está por ver quién lo sustituirá al frente de la Guardia Urbana de Badalona. Respecto a la investigación a la que está sometido junto con sus compañeros, Fiscalía ha informado a este medio que todo "sigue su curso".

Precisamente, este lunes Xavier García Albiol se reunió con Conrado para intercambiar opiniones sobre Badalona. "Para mí la seguridad en la ciudad es una prioridad y esta misma semana vamos a empezar a tomar medidas", afirmó el alcalde tras la visita. 

ESPERANZA EN EL PP

Una parte de los agentes confía en que la vuelta de Albiol tras su aplastante mayoría absoluta en las elecciones municipales cambie las cosas. Ya bajo el mandato del escogido alcalde hubo protestas, pero muchos agentes aseguran que el cuerpo no había estado "nunca tan mal". Lo han enumerado a lo largo del último año: la desmantelación de unidades como la Omega y la de motoristas y la creación de otras "ficticias", expedientes arbitrarios, "acoso" laboral, sueldos por debajo de otras policías de poblaciones similares, horas extra realizadas y pendientes de cobrar y coches híbridos que no funcionan.

Fuentes internas aseguran que la mejora de la Guardia Urbana pasa por "quitarse de encima" algunos cargos. Otros creen que el problema está tan enquistado que la vuelta del PP no solucionará nada. Con todo, los sindicatos están dispuestos a reunirse las veces que haga falta con el nuevo gobierno municipal para exponerle sus carencias y buscar una solución conjunta. Lo que todos los agentes consultados coinciden en señalar es que uno de los retos de Albiol para el inicio de su mandato es recomponer un cuerpo policial desmoralizado y completamente dividido a nivel interno. 

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