Las borrascas que han azotado Barcelona durante el último mes –Aline, Bernard y Ciarán– han condicionado el desmontaje del mobiliario de las playas metropolitanas. Los fuertes temporales provocaron un oleaje de hasta cuatro metros de altura en varios puntos del litoral barcelonés. Estos efectos meteorológicos tuvieron importantes efectos en casi todas las playas de la capital catalana y del área metropolitana. A continuación, Metrópoli muestra algunas imágenes para ilustrar el destrozo provocado por los mencionados temporales.
Las infraestructuras de la playa del Fòrum en Barcelona se cayeron tras el paso de la borrasca Ciarán.
La borrasca Ciarán causó un desnivel en una de las playas del área metropolitana.
Erosión de una de las playas del àrea metropolitana de Barcelona.
DESMONTAJE DE EQUIPAMIENTOS
Ante esta repentina llegada de tres borrascas de forma consecutiva, el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) ha acelerado la última fase del desmontaje de equipamientos.
Aparte de las instalaciones que se retiran cada año, la regresión de las playas y la sucesión de los últimos temporales han requerido ampliar el volumen de elementos quitados. Por ello, también se han desmontado pasarelas, plataformas de madera y elementos de señalización que habitualmente se mantenían en la playa.
CAMBIOS EN EL CALENDARIO
A lo largo de los últimos años, se ha producido una reorganización del calendario ante la prolongación del verano y, al mismo tiempo, la llegada de temporales de forma consecutiva. La regresión estructural del litoral ha implicado la reducción de la anchura de las playas y algunas modificaciones en las pendientes, lo que aumenta la vulnerabilidad y la exposición de las diferentes instalaciones, que hace años se situaban más cerca del mar.