Cuando los termómetros bajan y el cielo de invierno se limpia de la bruma estival, las montañas cercanas a Barcelona ofrecen su mejor cara. Es en esta época del año, cuando el aire es nítido y la visibilidad alcanza kilómetros, el momento ideal para calzarse las botas y redescubrir los tesoros de la Serralada Litoral.
Entre todas las opciones que ofrece la comarca del Maresme, existe una ruta que destaca por su equilibrio perfecto entre deporte, naturaleza y patrimonio: el ascenso al Castillo de Burriac a través del Camino de las Fuentes.
Situada a apenas media hora en coche de la capital catalana, la localidad de Argentona sirve como campo base para esta excursión circular de 8,5 kilómetros. No se trata de un simple paseo, sino de una inmersión en un paisaje mediterráneo auténtico que culmina en uno de los miradores más privilegiados de la costa catalana.
Aunque la ruta está catalogada de dificultad media, es accesible para cualquier persona con un mínimo de forma física habituada a caminar. El tiempo estimado efectivo es de unas 3 horas y 40 minutos, aunque se recomienda reservar toda la mañana para disfrutar de las paradas y la fotografía. Se superan unos 508 metros de desnivel acumulado, suficientes para activar el cuerpo y entrar en calor.
Imagen panorámica del castell de Burriac
Un vigía de piedra sobre el mar
El protagonista indiscutible de la jornada es el Castillo de Burriac. Alzado a 401 metros de altitud, esta fortificación medieval se ha convertido en el símbolo de la comarca. Aunque la altitud pueda parecer modesta comparada con los grandes picos del Pirineo, su ubicación estratégica le otorga una prominencia única.
Desde sus murallas y su torre circular, la vista abarca una panorámica de 360 grados: desde la inmensidad del Mediterráneo hasta las siluetas del Montnegre y el Corredor, pasando por el skyline de Barcelona que se dibuja en el horizonte.
Llegar hasta aquí en invierno tiene un premio doble: la ausencia del calor sofocante permite disfrutar de la subida, y la luz de esta estación regala unos atardeceres que tiñen de dorado la piedra antigua y el mar de fondo.
De las rocas mágicas al frescor de las fuentes
El itinerario recomendado comienza en el Parque de la Font Picant, un rincón histórico de Argentona que ya nos avisa de la riqueza hídrica de la zona. Desde aquí, el sendero se adentra hacia el sur ganando altura progresivamente. Uno de los primeros hitos que sorprende al caminante son las llamadas Roques Encantades.
Ruta de senderismo de Castillo de Burriac
En este tramo, la geología caprichosa ha esculpido grandes bloques de granito que, rodeados de pinos piñoneros, crean una atmósfera casi mística, preludio perfecto antes de atacar el tramo final hacia la cima.
Tras superar el Turó dels Oriols y coronar el castillo, la ruta no obliga a deshacer el camino. Al contrario, invita a continuar la aventura en un descenso circular lleno de alicientes. Dejando atrás la fortaleza, el camino serpentea hacia la Creu de l'Avellà y bordea el Turó de Cirers.
Es imperativo hacer una parada en las Roques d’en Vivó. Si las vistas desde el castillo son históricas, las de este mirador natural son salvajes, ofreciendo una perspectiva diferente de la orografía costera antes de iniciar la bajada definitiva.
El regreso se realiza por el famoso Camí de les Fonts (Camino de las Fuentes). Este tramo hace honor a su nombre y ofrece un contraste encantador con la parte alta de la montaña, más expuesta al sol. Aquí, la vegetación se torna más frondosa, con presencia de encinas que acompañan el descenso hacia el torrente de Burriac, devolviendo al excursionista al punto de partida con la sensación de haber viajado lejos sin apenas salir de la provincia.
Conductor al volante de un coche
Cómo llegar
La logística para llegar al punto de inicio es sumamente sencilla, lo que convierte a esta excursión en una opción muy cómoda tanto si venimos desde la línea de la costa como si accedemos desde el interior del Vallès.
El eje principal de referencia es la autovía C-60, la arteria que conecta Mataró con Granollers; independientemente de nuestro origen, deberemos tomar la salida 1 para entrar en el término municipal de Argentona. Es un trayecto rápido y bien comunicado que nos deja a las puertas de la montaña en pocos minutos.
Una vez abandonamos la autovía, el objetivo es situarse en el extremo sur del municipio sin necesidad de callejear demasiado por el centro. Para ello, hay que rodear el núcleo urbano buscando la calle Can Cirés. Al recorrer esta vía, deberemos estar atentos al cruce con la calle Torrent de Mada; en este punto estratégico encontraremos una doble señalización vertical que indica claramente “Font Picant” y “Castell de Burriac”.
Siguiendo estas indicaciones llegaremos directos al Parque de la Font Picant, un espacio que no solo marca el inicio del sendero, sino que permite estacionar el vehículo cómodamente antes de comenzar la caminata.
