Exterior de Eines Canela
Una nave abandonada en Badalona causa estragos en el instituto colindante: plagas, humedades y malestar vecinal
La Llauna sufre las consecuencias de la antigua fábrica Eines Canela, y el consistorio se ha comprometido a actuar después de varias quejas y tras elevarse la moción al pleno con el apoyo de la oposición
Más del municipio: Robo en Badalona: saquean una iglesia del barrio de Sant Crist y se llevan varios objetos litúrgicos
Noticias relacionadas
- Roban la moto de un agente de la Guardia Urbana de Badalona en el parking de la comisaría
- La Badalona de Albiol precinta otro bar sin licencia en La Salut: "Aquí las normas se cumplen"
- Así será el 'futuro Besòs' en 2035: casi 2.000 viviendas, el parque más importante de la Gran Barcelona y un polo económico
Un nuevo conflicto aflora en Badalona. La escuela e instituto público La Llauna, ubicado en la calle Sagunt número 5, en pleno barrio del Progrés, denuncia una situación límite sobre un problema cronificado en relación con una nave abandonada.
Este centro educativo limita con dicho edificio, descuidado desde hace --mínimo-- 15 o 20 años. Actualmente, cientos de alumnos "conviven con la aparición de ratas, palomas, cristales rotos en el exterior y humedades", según explican las familias a Metrópoli.
El lugar correspondía a una antigua fábrica, Eines Canela, y la asociación vecinal del barrio, junto a la de familias (AFA) y la dirección de La Llauna, elevaron la queja al pleno municipal del pasado mes de enero para encontrar una solución pronto.
Fachada del local abandonado al lado de La Llauna
Focos de infección
El edificio deshabitado genera "focos de infección que son altamente peligrosos". Las humedades causan daños en las instalaciones del centro, y fuentes del AFA cuentan a Metrópoli que, hace poco, "la fotocopiadora de la conserjería se estropeó por la filtración del agua", por ejemplo.
"Hay olores fuertes, excrementos de las palomas, el techo se cae a pedazos y está lleno de agujeros... es un riesgo potencial para nuestro alumnado", destacan.
Vista del techo roto del local abandonado al lado de La Llauna
Fuentes del AFA Progrés, un colegio de primaria e infantil muy próximo a las inmediaciones de esta ubicación, confirman a este medio que las consecuencias de la falta de saneamiento también les perjudica, aunque en menor medida que a La Llauna.
"Nos afecta sobre todo por la seguridad, porque son todo niños muy pequeños, y cada día vemos que está peor, por eso también nos hemos ido movilizando y hemos protestado", añaden.
Elevado al pleno
El pasado 19 de enero, Badalona celebraba su pleno municipal, en el que la situación de Eines Canela cogió cierto protagonismo, mediante la moción respaldada por ERC, Guanyem Badalona y el PSC.
Familias, alumnos vecinos y entidades se manifestaron en paralelo en la Plaça de la Vila en muestra de apoyo y soporte a la medida de rehabilitar la antigua fábrica.
El gobierno liderado por el alcalde, Xavier García Albiol, se comprometió a solventar esta problemática, y ha concertado una reunión para la semana del 20 de febrero con los implicados para poner remedio.
Manifestación en defensa de La Llauna
Días previos al pleno, la concejala de Educación de la localidad visitó las instalaciones para conocer de cerca la situación y liquidar los cristales rotos, con el fin de calmar las aguas antes de la moción de los partidos de la oposición.
Aun así, desde el AFA insisten en que la reacción del ejecutivo llega tarde, y que "no se pueden quejar", ahora que se pone en marcha el plan para solucionarlo. No obstante, explican a este medio que valoran que el Ayuntamiento se haya movido.
Adjudicaciones que no llegan
En octubre de 2023 --con tres meses bajo el mandato de Albiol-- la dirección de La Llauna emitió un informe al ejecutivo municipal y a la Generalitat.
Ante la inacción política, en septiembre de 2024 se ejecutó una moción aprobada que comprometía el inicio de un proyecto en el que Eines Canela se convirtiera en la sede de los Castellers de Badalona, Els Micacos, pero esta adjudicación no se materializó nunca.
Exterior del local abandonado al lado de La Llauna después de la retirada de cristales
Justo un año después, se tramitó otro informe de La Llauna para continuar denunciando "los daños que provoca esta situación en el instituto", y solicitaron una reunión de urgencia.
"El Ayuntamiento nos comunicó que había un proyecto previsto a largo plazo, pero nosotros pedíamos un saneamiento constante para evitar problemas, por eso se elevó al pleno", destaca el AFA a este digital, refiriéndose a la situación previa al compromiso reciente de los de Albiol a rehabilitar la zona.
Este espacio abandonado se erige en un terreno municipal y está dotado como equipamiento comunitario, por lo que es propiedad pública del consistorio, según los datos proporcionados por la asociación vecinal y los documentos consultados por Metrópoli sobre la referencia catastral.
Exterior del local abandonado limitante a La Llauna
Una década de conflicto
La batalla por la adjudicación de esta nave se remonta, mínimo, a una década atrás. En 2016, la colla de Geganters de Badalona propuso un proyecto de rehabilitación básica para Eines Canela, dándole un nuevo uso.
Según fuentes de la AVV del Progrés, la licitación de este proyecto era de 400.000 euros, y buscaban el apoyo de los vecinos para darle soporte mediante la plataforma participativa Badalona participa.
Aun así, todo indica que el entonces gobierno liderado por Dolors Sabater tampoco llegó a dar luz verde a esta adjudicación, y actualmente la restauración del recinto todavía se resiste.