Escudo del Barça sobre la imagen de un avión sobrevolando la Ricarda
Marc Ciria pide recalificar los terrenos agrícolas del Barça en Viladecans para construir un centro de alto rendimiento
El líder de Moviment 42 solicita al Ayuntamiento de Viladecans la recalificación de la propiedad para ampliar la Masia y las secciones
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El precandidato a la presidencia del FC Barcelona por la plataforma Moviment 42, Marc Ciria, ha presentado su hoja de ruta para exprimir el potencial patrimonial del club.
Acompañado por el CFO del grupo Sorigué, Jordi Gil, y el emprendedor tecnológico Pau Fernández, Ciria ha defendido la necesidad de generar nuevos ingresos estructurales para que la entidad deje de depender exclusivamente de la taquilla, el área comercial y los derechos de televisión.
El renacer de los terrenos de Viladecans
Uno de los grandes anuncios ha mirado más allá de las fronteras de Barcelona. La candidatura ha revelado que ya ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Viladecans el cambio de uso de unos terrenos agrícolas que son propiedad del club en dicho municipio.
Un avión vuela por el espacio protegido de la Ricarda, en El Prat de Llobregat
El objetivo es que pasen a tener un uso deportivo, una instancia que ya ha sido aceptada a trámite por el consistorio local.
La intención de Moviment 42 es dar respuesta a unas instalaciones actuales que "se están quedando pequeñas" mediante la construcción de un gran complejo. Este nuevo espacio en Viladecans albergaría un centro de alto rendimiento para los deportistas, un área especializada en medicina del deporte, nuevas instlaciones para la Masía que darían cabida al fútbol femenino y a las secciones.
Además, ha asegurado que se construirian equipamientos de uso público abiertos a la ciudadanía.
Ciria ha asegurado que el Ayuntamiento local estaría "encantado" con este proyecto, ya que supondría un motor de empleo y fortalecería el vínculo de la ciudad con el club.
Ampliación del Aeropuerto
El club es propietario de 55 hectáreas clave en el municipio de Viladecans. Se trata de las fincas agrícolas en desuso conocidas como Els Reguerons y Les Filipines Noves, adquiridas históricamente en los años 70 y en 2008 por los presidentes Agustí Montal y Joan Laporta, respectivamente, con la intención frustrada de construir equipamientos como la Ciutat Esportiva o la Ciutat del Soci.
Ahora, la Generalitat ha puesto el foco en estos terrenos para poder alcanzar las 270 hectáreas de zonas protegidas que se contemplan como compensación ambiental por el alargamiento de la pista del aeródromo barcelonés.
Terrenos que son propiedad del Barça en Viladecans
Actualmente, ambas parcelas están catalogadas como zonas naturales no urbanizables, lo que impide cualquier tipo de edificación o explotación comercial por parte del club. Pese a ello, la entidad azulgrana no tiene intención de vender estos terrenos al Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica sin antes sentarse a negociar, motivo por el cual el club ya impugnó en su momento la ampliación de la zona protegida (ZEPA) impulsada por el gobierno de Pere Aragonès.
Un Espai Barça comercial y abierto al barrio
En cuanto al proyecto en Les Corts, Ciria ha querido separar claramente la financiación del Camp Nou de la del resto de instalaciones, advirtiendo que "el Palau y el entorno deberán tener financiación propia". Para lograrlo, proponen transformar el área en un gran "hub" deportivo, cultural y tecnológico.
Las claves de este macrocomplejo para generar ingresos incluyen: la construcción de un hotel de alta gama de 200 habitaciones, equipado con espacios corporativos, una zona comercial premium con unas 30 tiendas y un espacio de entretenimiento interactivo dedicado a la historia del club o una ambiciosa oferta gastronómica abierta a la ciudad, que contaría con establecimientos de cocina catalana y un restaurante galardonado con estrella Michelin.
Además, ha asegurado que se podría construir un polideportivo subvencionado, un mini Palau y una pista de hielo destinados a socios y vecinos del barrio, con una cuota mensual de 15 euro
Según los cálculos financieros de la candidatura, este desarrollo requerirá una inversión estructurada a seis años que no supondrá un coste directo para el socio. Se financiará mediante 40 millones aportados por patrocinadores, 40 millones en coinversión para el hotel y 54 millones de inversión propia.
A cambio, el club se aseguraría unos ingresos anuales de 30 millones de euros y una caja libre por temporada de entre 10 y 15 millones, incrementando el valor total de la entidad en unos 224 millones de euros (un 2,8 % más).