Lluís Matas en una imagen de archivo
Junts se rompe en Sabadell: Lluís Matas reta a la dirección forzando unas primarias en pleno proceso de expulsión
El portavoz municipal confirma a las puertas de las primarias su voluntad de liderar el partido y preentar batalla al líder del partido, Francesc Baró, mientras denuncia maniobras de la dirección para "sacarle de circulación" y el bloqueo a la entrada de nuevos afiliados
Antecedentes: La militancia de Junts pide romper con el PSC en Sabadell
La tensión interna en Junts per Sabadell ha estallado públicamente. El actual portavoz del grupo municipal, Lluís Matas, ha anunciado este martes, 3 de marzo, en rueda de prensa su voluntad de presentarse como candidato a las próximas elecciones municipales de 2027.
Este paso al frente se produce apenas unas horas después de que la dirección del partido le abriera un expediente sancionador que podría culminar con su expulsión y la de la concejal Katia Botta. Ambos mantienen un enfrentamiento con la dirección del partido a nivel local, que ostenta Frances Baró, expresidente de la ANC del municipio vallesano.
Desde la llegada de Baró al frente del partido la sintonía entre Matas y el sector de Baró es nula. Primero fue su salida del gobierno local el pasado mes de diciembre y ahora el choque entre ambas posturas, a estas horas, muy alejadas. El edil erige su candidatura como "el muro de contención" para mantener la esencia de lo que ha sido Junts de manera más tradicional, defendiendo la identidad y los valores históricos del espacio posconvergente en la ciudad.
"Creo en un partido que apueste por una política más pragmática", ha explicado Matas en declaraciones a Metrópoli. "El carril central quedará desierto", añade.
La ruptura interna del partido ha activado el proceso para iniciar un proceso de primarias para elegir al futuro candidato de la formación de Carles Puigdemont en Sabadell, donde, según han explicado a este digital, existe "una poreocupación real" de que el partido no pueda obtener representación y se quede sin sus dos ediles en el pleno municipal.
La división en el partido es total desde que la militancia decidió que los dos ediles salieran del gobierno local, donde gobernaban con el PSC, pese a que tenían mayoría absoluta. Más de la mitad de los afiliados se posicionó a favor de abandonar la coalición con los socialistas y Marta Farrès, argumentando que había "demasiadas diferencias" entre los intereses de ambos partidos. Matas, que se mostró contrario a la decisión adoptada por la militancia, acató los resultados y pasó a la oposición.
"Hemos trabajado por Sabadell con responsabilidad y honestedad", aseguró en ese momento.
El concejal de Junts en Sabadell (Barcelona), Lluís Matas
El pulso por el liderazgo local
Matas ha dejado claro que su intención es disputar el liderazgo en unas primarias frente al sector oficialista que encabeza el presidente local del partido, Francesc Baró. El portavoz ha reivindicado su proyecto como una alternativa "convergente y no de atrincheramiento", basada en valores como "la moderación, el pacto y la vocación de servicio público y de gobierno".
Matas augura que la ejecutiva local apostará por el exconcejal de ERC, Gabriel Fernàndez, como alcaldable. Ante este escenario, ha sido tajante: los militantes "tendrán que elegir entre Francesc Baró y Gabriel Fernàndez, y yo". El portavoz del grupo municipal ha hecho referencia a las conversaciones que Baró ha mantenido con la asociación Gent per Sabadell, una plataforma que planea crear un frente independentista de cara a las próximas elecciones municipales de 2027,
Fuentes internas del partido han apuntado en conversación con este medio que existen "serias dudas" de que las bases avalen esta operación. Según estas voces, es muy improbable que una parte significativa de la militancia dé su visto bueno a que Junts desaparezca de la papeleta electoral en 2027 para diluirse en una amalgama de siglas bajo el liderazgo de otras figuras políticas.
Esta asociación ya anunció el pasado mes de febrero que pisaba el acelerador para crear un "frente amplio independentista" para 2027, tras mantener reuniones con diversos actores locales, entre ellos, la propia dirección de Junts. El objetivo de Gent de Sabadell, según explicaron sus promotores, es construir una alternativa que abarque "desde la izquierda abierta hasta el centroderecha responsable". Es en este paraguas donde el sector oficialista de Junts vería el encaje ideal, sacrificando sus propias siglas.
Expediente disciplinario al filo de la medianoche
El anuncio de Matas llega tras un revés de la cúpula del partido, tal como apuntó el Diari de Sabadell. El pasado lunes, a las 21:21 horas, tanto él como su número dos, Katia Botta, recibieron una notificación electrónica firmada por Joan Ramon Casals —mano derecha del secretario general de Junts, Jordi Turull—. En el documento se les reprocha el incumplimiento de la disciplina de partido por no seguir ni pactar el argumentario político con la dirección local.
Matas y Botta en una imagen de archivo
Ambos concejales tienen hasta el próximo 6 de marzo para presentar un recurso y han confirmado que no tienen intención de rendirse. "Podríamos tirar la toalla y dejar tirados a 6.300 votantes, pero no lo haremos: si hay una rendija, lo lucharemos", ha asegurado Matas, quien afirma que desde el grupo municipal han acatado todas las directrices de voto y estrategia marcadas desde Sabadell y Barcelona. "Nos hemos tragado muchos sapos. En el Ripoll ya no quedan", ha ironizado.
Denuncias de veto a nuevos militantes
El portavoz vincula directamente la apertura de este expediente con una estrategia para apartarle de la carrera electoral. "Me quieren sacar de circulación, eso está escrito desde hace tiempo", ha denunciado ante los medios.
Matas señala que la maniobra disciplinaria se ha acelerado tras salir a la luz el supuesto bloqueo del partido a la inscripción de una treintena de nuevos militantes afines a su candidatura.
Según han explicado fuentes internas del partido, la ejecutiva local no ha derivado las peticiones de nuevas afiliaciones a los responsables comarcales y nacionales, procedimiento habitual para tramitar las altas de nuevos militantes.
Ante esta situación, el actual portavoz ha lamentado la deriva "poco democrática" de la formación al permitir "listas de buenos y malos" y exige que la dirección admita a los nuevos afiliados o, en su defecto, justifique de forma transparente los motivos de su rechazo.