La zona que denuncian los vecinos de Torreblanca
Ratas, sexo y botellones en Sant Joan Despí: los vecinos de Torreblanca denuncian el "abandono durante 30 años"
La degradación de la zona y el "silencio administrativo" del Ayuntamiento agotan la paciencia de 3.000 residentes, que alertan además de la falta de equipamientos básicos frente a la inminente expansión urbanística del barrio
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El barrio de Torreblanca, situado en el municipio de Sant Joan Despí, ha superado su límite. Lo que sobre el papel debería ser una tranquila zona residencial metropolitana, se ha convertido en una pesadilla diaria para las más de 3.000 personas que residen en este núcleo urbano.
Hartos de lo que califican abiertamente como una "dejadez bestial", los vecinos --agrupado entonro a la Asociación de Vecinos de Torreblanca-- han decidido organizarse y alzar la voz para denunciar una situación insostenible que, aseguran, llevan arrastrando y sufriendo desde hace ya tres décadas ante "la total inacción del Ayuntamiento".
El principal foco de indignación y el epicentro de las quejas vecinales se concentra en un parque situado en la parte trasera de los bloques de viviendas de la Avenida Generalitat.
Los residentes denuncian que el espacio ha quedado totalmente desatendido por el gobierno local. Además, aseguran, la situación ha empeorado a raíz de la retirada del parque infantil que antiguamente daba vida a la zona y que se encontraba en "pésimo estado de mantenimiento".
Heces, ratas e insalubridad
La degradación, lamentan, es evidente. "Eso es un barranco de basura", asegura uno de los portavoces vecinales en conversación con Metrópoli.
El parque de Torreblanca donde los vecinos denuncian incivismo
La insalubridad ha llegado a niveles alarmantes, atrayendo plagas que campan a sus anchas por las zonas verdes y peatonales. "Los perros orinan y hacen sus necesidades en el parque y nadie los recoge, pero también las personas", añade.
"No podemos utilizar esta zona porque toda la tierra está contaminada de heces. ¿Cómo vamos a traer aquí a nuestros nietos a jugar?", se preguntan.
Los vecinos describen el lugar como un auténtico "nido de ratas", llegando a asegurar que hay roedores de un tamaño desproporcionado que se pasean por la zona a plena luz del día. "Ratas como conejos", remarcan.
A esto se suma un nulo mantenimiento de los jardines. Denuncian que los árboles llevan años sin ser podados, lo que supone un peligro constante e inminente para los transeúntes debido al riesgo de caída de ramas pesadas.
Noches de insomnio: botellones, drogas y sexo
Si el escenario diurno es desolador, la caída del sol transforma la zona en un entorno que imposibilita el descanso de las familias.
El parque de Torreblanca donde los vecinos denuncian incivismo
Los vecinos denuncian la presencia habitual de jóvenes consumiendo alcohol y drogas hasta altas horas de la madrugada en las inmediaciones de sus ventanas.
Las escenas de incivismo y la falta de pudor son tan explícitas que los propios vecinos denuncian que, a menudo, los jóvenes mantienen relaciones sexuales a la vista de cualquier residente que se asome a su balcón. "Aunque les digas algo no paran", aseguran.
El impacto en la salud mental y física de los residentes es devastador, lamentan. "Yo llevo 30 años viviendo con tapones", confiesa con desesperación un residente de la zona, que añade: a""30 años yéndome a trabajar sin pegar un ojo. Ha sido una tortura".
Silencio del Ayuntamiento y falta de policía
Ante esta situación, los vecinos de Torreblanca afirman sentirse completamente "marginados" y "desamparados" por el gobierno local.
Han presentado numerosas quejas, recogidas de firmas e instancias formales al Ayuntamiento, pero aseguran que la respuesta habitual es un "silencio administrativo".
Los vecinos de Torreblanca denuncian el "abandono durante 30 años"
Por el momento, y ante el incremento de la presión vecinal, la única medida a corto plazo que parece plantearse es el cierre nocturno y perimetral del parque. Una acción que los vecinos consideran un simple parche temporal que no solucionará el abandono institucional que llevan soportando un tercio de siglo.
Crecimiento urbanístico sin servicios básicos
La indignación de los actuales residentes crece de forma exponencial al observar los ambiciosos planes de futuro del consistorio para la zona. El barrio, que actualmente soporta esta falta de recursos con unos 3.000 habitantes, se enfrenta a una inminente expansión a través del Plan Bellavista, que contempla la construcción de casi centenares de nuevas viviendas.
Sin embargo, los residentes alertan de que este crecimiento demográfico no va acompañado de las dotaciones públicas e infraestructuras necesarias para absorberlo.
"Carecemos de servicios", denuncian los portavoces vecinales. Subrayan la inexistencia de guarderías públicas en el barrio, la falta de locales o centros cívicos para la tercera edad.
Asimismo, los vecinos hace años que lamentan que no disponen de un agente cívico. El Partido Popular llevó esta quejaal pleno municipal, aunque fue rechazada por el equipo de gobierno.
Al cierre de esta edición, el Ayuntamiento de Sant Joan Despí no ha dado respuesta a las preguntas formuladas por Metrópoli.