Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Gran Barcelona

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí: “Tenemos 1.200 viviendas públicas en un municipio de solo 5,8 kilómetros”

La edil socialista, que en pospandemia se convirtió en la primera mujer en dirigir la ciudad, conversa con Metrópoli sobre sus inicios y los retos pendientes en materia de vivienda, movilidad y seguridad

Más noticias sobre Sant Joan Despí

Llegir en Català
Publicada

Asturiana de nacimiento pero sanjuanesa de corazón. Belén García (Asturias, 1963) se convirtió en octubre de 2021 en la primera alcaldesa de la historia de Sant Joan Despí (Baix Llobregat), una etapa que, reconoce, enfrentó con cierto vértigo. Le cogió el relevo a Antoni Poveda, quien estuvo al frente del Ayuntamiento durante 15 años.

Es pedagoga de formación y licenciada en Educación. Decidió especializarse como educadora social, por lo que la justicia, los derechos de las personas y la igualdad han estado siempre presentes en su vida. Aspectos que ahora compagina desde la alcaldía con otros que ocupan un espacio prioritario en la agenda local: la vivienda, la movilidad y la seguridad. “Este es un municipio seguro”, afirma.

En conversación con Metrópoli, la edil socialista –que ostenta el cargo de primera secretaria de la agrupación local– explica los grandes retos a los que se enfrenta Sant Joan Despí, ciudad a la que llegó con solo tres años. “Aquí tenía más oportunidades, expresa García.

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Pregunta: ¿Cómo acaba una asturiana de alcaldesa en Sant Joan Despí?

Respuesta: Necesitaríamos mucho más tiempo del que tenemos para responder a esta pregunta (ríe). Mis padres son de León, pero emigraron a Asturias en busca de oportunidades. Fue allí donde nací yo, al igual que mi hermano mayor. Pero mi padre tenía familia en Barcelona y después de venir de visita decidieron trasladarse aquí. Fue una decisión muy valiente, especialmente para mi madre, que dejó atrás a su familia. Pero aquí tenía más oportunidades porque en Barcelona las mujeres podían trabajar, mientras que en Asturias no.

Te convertiste en la primera alcaldesa de la ciudad después de que Antonio Poveda gobernara durante 15 años. Supongo que fue todo un reto para ti. ¿Ese legado te ayudó o te dio vértigo? Y, ¿qué fue lo primero que quisiste cambiar cuando llegaste al Ayuntamiento?

Si te dijera que no me generó vértigo, sería una insensatez. Lo que cayó en mis manos fue una gran responsabilidad: preservar lo que han hecho los anteriores alcaldes y seguir avanzando hacia nuevos objetivos. Y nunca quise cambiar nada, en primer lugar porque yo formé parte de esos equipos y, por tanto, siento como propio el Sant Joan Despí que tenemos hoy. Evidentemente, hay muchas cosas que me preocupan, pero siempre pienso que, si pones a las personas en el centro de tus objetivos, esos retos se convierten en un estímulo para afrontarlos.

Además, llegó al gobierno en un momento complicado: habíamos superado el covid y justo nos recuperábamos de la pandemia. ¿Cómo recuerda ese inicio?

Con dificultades, pero creo que lo abordamos de una manera acertada. Sobre todo, protegiendo a las personas, garantizando que la educación siguiera funcionando, que los mayores no estuvieran solos y que pudiéramos ayudar a que la economía no se desplomara. A nivel cultural, por ejemplo, seguimos apostando por organizar actividades en el teatro con las medidas de seguridad necesarias, para que la cultura continuara al alcance de todos.

¿En qué punto se encuentra el municipio y qué retos pendientes tiene?

El municipio se encuentra en un buen momento. A pesar de su proximidad a Barcelona, mantiene su propia dinámica e identidad. Sin embargo, como ocurre en muchos municipios metropolitanos, cuenta con algunas infraestructuras que han generado dificultades. Hemos intentado superarlas, transformarlas y cohesionar el municipio.

Sant Joan Despí tiene 5,8 km², está atravesado por la B-23 y la vía del tren, además de que cuenta con un polígono industrial situado en el centro de la ciudad. ¿Qué hemos hecho? Darle la vuelta a esta situación y convertir lo que podía ser un problema en una oportunidad. Actualmente estamos construyendo la ciudad pensando en el equilibrio entre el desarrollo económico, la cohesión social y, por supuesto, el urbanismo.

En materia de vivienda, ¿Sant Joan Despí ha cumplido en términos generales dentro del marco del déficit de vivienda pública en Catalunya?

Sant Joan Despí tiene 1.200 viviendas públicas. En un municipio de 5,8 km² que hasta hace poco tenía 32.000 habitantes, creo que es un logro importante. ¿Es suficiente? No, no lo es, especialmente porque es un municipio muy demandado. Por eso apostamos por la construcción de vivienda pero dentro de un modelo de ciudad equilibrado. La rehabilitación también desempeña un papel clave, porque debemos generar nuevas viviendas, pero siempre con estándares de calidad.

¿Sant Joan Despí ha cumplido en términos generales dentro del marco del déficit de vivienda pública en Catalunya?

¿Tiene Sant Joan Despí espacio para crecer más?

El crecimiento es limitado. Nuestros márgenes son los que son y, además, todo el desarrollo previsto ya está aprobado. No habrá un crecimiento que no esté contemplado en la planificación actual. De hecho, algunos de los planes urbanísticos que se van a desarrollar se aprobaron hace 20 años. Existe, además, una parte importante del parque agrario y de las zonas verdes que no estamos dispuestos a perder.

¿Cómo se gestiona el equilibrio entre crecimiento urbanístico y preservación del entorno?

Un buen ejemplo de desarrollo económico, urbanístico y de cohesión social es el planeamiento del grupo Agrolimen. Con su compromiso de regresar a su sede central en Sant Joan Despí, trabajamos para que se convierta en un polo de atracción. Además de esta empresa, contamos con otras como Europastry, Bayer, Reig Jofre, BàsID, el Barça, la televisión catalana, Universae o Indra. Todo ello configura un potencial muy relevante como foco de atracción y desarrollo. El regreso del grupo Agrolimen debe actuar como motor dinamizador de este crecimiento económico, generando sinergias que trascienden el propio municipio.

Pero no solo se trata de crecimiento económico: también hemos exigido avanzar en cohesión social. El retorno de Agrolimen incluye el compromiso de crear una conexión entre el centro y los barrios y servicios al otro lado de la estación.

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí

Belén García, alcaldesa de Sant Joan Despí SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

¿Hablamos de un proyecto a muy largo plazo?

Esperamos a finales de año empezar a darle forma. Nosotros queremos que se haga lo antes posible y el Grupo Agrolimen también.

Hablemos ahora de seguridad, una de las grandes preocupaciones en el área metropolitana. ¿Es Sant Joan Despí un municipio seguro?

Partiendo de la idea de que la seguridad absoluta no existe, Sant Joan Despí es un municipio seguro. Presenta las dificultades habituales de otros municipios, pero los datos indican que los robos en domicilios o los delitos con violencia han disminuido. Lo que sí nos preocupa es el cambio en la manera de delinquir: la facilidad para desplazarse entre municipios o el uso de patinetes. Trabajamos de forma coordinada con todos los cuerpos de seguridad, especialmente con los Mossos d’Esquadra, y hemos llevado a cabo numerosas intervenciones, algunas de ellas con resultados exitosos.

Dispositivo policial de control de patinetes en el área metropolitana de Barcelona

Dispositivo policial de control de patinetes en el área metropolitana de Barcelona ÒSCAR GIL Santa Coloma de Gramanet

El área metropolitana es deficiente en cuanto a la movilidad. ¿Está bien conectado Sant Joan Despí con Barcelona y los demás municipios?

Probablemente siempre sea insuficiente, especialmente debido a la alta densidad de población en el área metropolitana, pero estamos trabajando en ello. Sant Joan Despí cuenta con 12 líneas de autobús, tranvía y servicio de bicicleta eléctrica, además de autobuses nocturnos y múltiples líneas que nos conectan con L’Hospitalet, Barcelona, Sant Feliu y Sant Just o con el metro de Cornellà. Recientemente reforzamos la línea X-43, que da servicio al barrio de Les Begudes, para aumentar la frecuencia en horas punta.

¿Qué posición tiene como alcaldesa metropolitana respecto a la ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat?

Como comentaba antes, es necesario encontrar equilibrios. En el caso del aeropuerto, hay que equilibrar el desarrollo económico que necesita el país con la protección del medio ambiente, ya que no se puede crecer a cualquier precio. En este sentido, considero que el Gobierno ha actuado correctamente, ya que no ha planteado una ampliación sin más, sino un crecimiento acompañado de medidas medioambientales compensatorias. El país necesita esta ampliación, pero debe llevarse a cabo de forma sostenible y respetuosa con el entorno.

¿Es conveniente implementar la figura del alcalde metropolitano que desarrolle políticas comunes?

Creo que el área metropolitana, desde el cambio legislativo, está bien estructurada. Está presidida por un alcalde que está realizando una excelente labor en Barcelona y que, además, ha entendido que el área metropolitana es una relación de beneficio mutuo. La capital catalana aporta muchísimo: es una gran capital, con una fuerte capacidad de atracción que beneficia a los municipios metropolitanos. Al mismo tiempo, estos municipios conforman una red en torno a Barcelona que también resulta de gran utilidad.

¿Es conveniente implementar la figura del alcalde metropolitano que desarrolle políticas comunes?