Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Gran Barcelona

Michelle, la joven colombiana que dejó Bogotà y abrió un estudio de pilates y barre en Sant Adrià: "Descubrí una joya oculta en el Besòs"

La fundadora de Movana Studio celebra el primer año de su proyecto en el municipio; un relato de migración, resiliencia financiera y la apuesta por un bienestar femenino que huye de los lujos exclusivos del centro de Barcelona

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Michelle Murcia no es la típica emprendedora que llega con todo resuelto. Esta joven colombiana de 32 años atiende a Metrópoli en Movana Studio, su centro de yoga, pilates y barre que abrió hace justamente un año en Sant Adrià de Besòs.

Detrás de la reciente inauguración de su nueva sala de Pilates Reformer en Sant Adrià, hay una historia de ocho años de carrera en el sector del marketing y la tecnología en Bogotá, una mudanza transoceánica y un año entero trabajando en paralelo a jornada completa para poder pagar las facturas de su sueño.

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

De Bogotá a Sant Adrià

Nacida en Bogotá, una ciudad marcada por el "tráfico" y las "apariencias", Michelle aterrizó en Europa para realizar una "maestría". Aunque su plan inicial era regresar a Colombia, la conexión con Barcelona fue inmediata.

Sin embargo, no fue en la gran capital donde encontró su lugar, sino en Sant Adrià de Besòs. Hace dos años se mudó al barrio de La Catalana y lo que vio la dejó fascinada: "El Besòs es una joya escondida que nadie me había contado que existía".

Formato boutique

Sin embargo, como residente, Michelle detectó una carencia que ella transformó en oportunidad. Para practicar disciplinas como el Barre o el Yoga en centros de formato boutique, las vecinas debían desplazarse a Poblenou o Badalona.

Sant Adrià disfrutaba del aire libre y del río, pero carecía de un espacio de comunidad. Cuando el destino puso en su camino el traspaso de un antiguo centro de yoga cuyos dueños se marchaban del país, decidió que era el momento de dejar de lado los planes de negocio en la pantalla para convertirlos en realidad.

La clase de Pilates Reformer de 'Movana Studio' en Sant Adrià

La clase de Pilates Reformer de 'Movana Studio' en Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Emprender en solitario

Michelle es clara sobre la dureza de emprender siendo extranjera. El estudio es íntegramente suyo y ha sido levantado sin inversores externos. Durante todo el 2025, mantuvo otro empleo mientras, en sus horas libres, hacía crecer Movana.

"Lo he levantado a punta de ahorros y créditos", confiesa, señalando que la figura del autónomo en España es un camino lleno de obstáculos, especialmente cuando se intenta acceder a recursos básicos como tarjetas de crédito o alquileres sin una nómina tradicional.

A pesar de la burocracia, Michelle destaca que el soporte local y el asesoramiento en Sant Adrià fueron claves, aunque reconoce que la presión tributaria hace que, a veces, "cuanto más trabajas, menos disfrutas". Sin embargo, su propósito era más fuerte que la carga fiscal.

Movana: movimiento y la esencia de la mujer

El nombre del centro, Movana, no es casual. Es la síntesis entre "Movimiento" y "Ana", una referencia a la mujer como eje de bienestar. El estudio nace como un espacio exclusivo para mujeres donde sentirse cómodas, sin etiquetas ni miradas externas.

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

"El universo de la mujer es muy grande y a menudo se nos olvida explicarnos cómo funcionamos", explica Michelle a este medio. Por ello, su visión va más allá de las clases: busca integrar nutrición y psicología, explicando a sus alumnas por qué su cuerpo no rinde igual todas las semanas del mes debido a los ciclos hormonales.

Es un enfoque que busca romper con la idea de que el ejercicio es un "castigo" o una obligación estética, convirtiéndolo en un momento de pausa y sonrisa.

Contra el elitismo y a favor del barrio

A diferencia de otros estudios de moda en Barcelona que apuntan a un público de alto poder adquisitivo, Michelle ha diseñado una estrategia de precios accesible para Sant Adrià. Su objetivo no es el lucro desmedido, sino el impacto social: "Si fuera muy costoso, iría en contra de mi propósito de ayudar".

Un año después de abrir con apenas cuatro alumnas que creyeron en ella desde el primer día, Movana ha crecido gracias al "boca a boca" del barrio. Hoy, el centro es un punto de encuentro donde se mezclan locales y extranjeras, rompiendo la barrera idiomática --llegaron a dar clases en inglés para incluir a todo el mundo-- y creando amistades que van más allá de la esterilla.

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià

Michelle Murcia, fundadora de 'Movana Studio' en Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Un destino elegido

Michelle viaja una vez al año a Colombia para ver a su familia, pero asegura que nunca ha sentido que se equivocó de país. A pesar de los lujos que dejó atrás en Bogotá, valora la tranquilidad del Besòs y la comunidad que ha formado.

Para ella, Sant Adrià es ese lugar donde ha logrado que su trabajo impacte realmente en la vida de los demás, un valor que, según sus propias palabras, "no tiene precio y no lo compensa ningún sueldo en otro sector".