La guardería de La Marina de Viladecans en una imagen de archivo

La guardería de La Marina de Viladecans en una imagen de archivo Ayuntamiento de Viladecans

Gran Barcelona

Una guardería de Viladecans, al límite tras dos semanas sin aire acondicionado y rozando los 30 grados: "Los niños sudan mucho"

Las familias del centro denuncian las altas temperaturas que sufren los menores en las aulas de la guardería tras pasar la primera ola de calor con el sistema de climatización averiado a la espera de una reparación

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Catalunya ha entrado de pleno en el verano con la primera ola de calor.

Las elevadas temperaturas que ha vivido Barcelona y su área metropolitana durante este mes de junio han disparado los termómetros, poniendo a prueba las condiciones de los centros públicos, que en muchas ocasiones no se encuentran adaptados para hacer frente a la calor del verano.

Es el caso de la guardería municipal La Marina, en Viladecans, donde las familias han denunciado las elevadas temperaturas que se están registrando en el interior de las aulas a causa de una avería en el sistema de aire acondicionado.

Según han explicado a Metrópoli, el sistema de climatización actual del centro no tiene potencia suficiente, lo que obliga a la dirección a alternar su funcionamiento por zonas.

Una clase en la guardería de La Marina de Viladecans

Una clase en la guardería de La Marina de Viladecans Ayuntamiento de Viladecans

"No hay suficiente intensidad de aire. No tiene potencia y se lo van gestionando por clases", denuncian los afectados.

Hasta 32 grados en la sala de juegos

El impacto en el interior del edificio, aseguran, es “grave”, especialmente en las horas centrales del día.

"Por la tarde se llega a 30 grados. Se está mejor en la terraza que en las clases. Hay una zona interior, la sala de juegos, que por la tarde llega a 32 grados", relata Albert Ginés, uno de los padres que lleva a su hija al centro municipal.

Aunque esta sala de juegos no tiene un uso constante --la utilizan alrededor de una hora al día, explican los progenitores--, en las aulas habituales la situación tampoco es ideal.

Los padres denuncian que la temperatura se estanca en unos 29 grados, rozando los 27 en los mejores momentos. El problema se agrava, sobretodo, cuando los grupos están completos. "A la que hay 14 niños y dos profesores dentro, el sistema no es suficiente", lamentan.

Exterior de a guardería de La Marina de Viladecans

Exterior de a guardería de La Marina de Viladecans Ayuntamiento de Viladecans

Niños sudando

Las consecuencias directas las sufren los menores. Los padres explican que los niños "sudan mucho", obligando a los educadores a cambiarles la ropa constantemente y a que duerman la siesta sin camiseta.

"El problema es que los niños pequeños no tienen ese instinto de tener sed y pedir agua. Tienes que ir detrás de ellos, y no puedes estar uno por uno. Es un esfuerzo extra para que no se deshidraten", explica Ginés.

Aunque hasta el momento no ha habido ningún menor enfermo por golpes de calor, la preocupación llevó a muchos padres a tomar medidas. "El principio de la semana anterior fue horroroso, algunos optamos por no llevarlos a clase", admite el padre.

Retraso en la reparación

Fuentes municipales han confirmado a Metrópoli que el sistema del aire acondicionado sufrió una avería. Las mismas fuentes han confirmado que se está trabajando para reperar el aparato, aunque no se ha podido completar todavía.

La guardería de La Marina en una imagen de archivo

La guardería de La Marina en una imagen de archivo Ayuntamiento de Viladecans

"La reparación se está alargando porque, según los servicios técnicos, una pieza de recambio está tardando en llegar", aseguran desde el consistorio en conversación con este digital.

Desde la dirección de la guardería, explican los padres, han fijado agosto como la fecha en la que llegará la pieza necesaria para poner a pleno funcionamiento el aire, lo que dejará al centro sin sistema de climatización durante el mes de julio, cuando todavía está abierto.

Soluciones provisionales

Para paliar los efectos de las altas temperaturas en las clases, el Ayuntamiento ha optado por instalar aparatos portátiles de aire acondicionado --conocido popularmente como "pingüino"--.

"Con el paso de los días, se está incrementando el número de estos aparatos portátiles a petición del centro, para facilitar al máximo la comodidad, a la espera de la reparación definitiva del sistema", han asegurado desde el consistorio.

Las familias, sin embargo, lamentan que la solución no solventa el problema. "Son alternativas justas. Los intentan tener lo máximo posible, pero no es suficiente", explica Albert Ginés.