Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca Òscar Gil Coy Barcelona

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Marc Giribet, el líder de ERC que rompió 40 años de hegemonía socialista: “Sant Andreu llevaba una década perdida”

El alcalde hace balance de tres años de mandato en los que ha priorizado la transformación de la ciudad para adaptarla al siglo XXI, con especial énfasis en su mantenimiento, limpieza y seguridad

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Sant Andreu de la Barca es una anomalía política en el Baix Llobregat. Es uno de los pocos municipios de la comarca donde gobierna ERC –en coalición con los comunes– tras desbancar al PSC en las elecciones municipales de 2023 y poner fin a más de 40 años de socialismo. Al frente está Marc Giribet (Martorell, 1989), que asumió la alcaldía con el objetivo de “recuperar” una ciudad que, a su juicio, “llevaba una década perdida”.

Tres años después del cambio, el alcalde defiende la transformación “sin precedentes” impulsada por su gobierno, con especial atención a la limpieza, la seguridad y el mantenimiento. La crisis de la vivienda, el polémico ‘caso Atrium’ y la construcción del futuro CAP son algunos de los retos que marcarán el futuro del municipio.

Metrópoli habla con Giribet sobre el balance del mandato, los proyectos pendientes y las perspectivas políticas de Sant Andreu de cara a las próximas elecciones municipales.

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca Òscar Gil Coy

Pregunta: Sant Andreu de la Barca fue durante más de 40 años un feudo socialista, pero usted consiguió romper esa hegemonía. ¿Qué cree que explica el cambio?

Respuesta: Creo que las elecciones no las gana nadie, sino que se pierden. Desde el inicio de la democracia, el Partido Socialista ha gobernado Sant Andreu, que estaba agotado de un modelo que no supo adaptarse a las nuevas necesidades. Tampoco se encontró dentro del partido un relevo capaz de liderar esa evolución. En Sant Andreu, la gente tenía ganas de proyectos más frescos y de una forma de gobernar menos encorsetada, alejada de la imagen de un alcalde encerrado en su despacho. Nosotros supimos hacerlo.

Gobernáis en coalición con los comunes. ¿Cómo está funcionando el pacto?

De diez. Estamos muy coordinados y hay mucha comunicación. La verdad es que estamos muy contentos. Con nuestra socia de gobierno, Isabel Marcos, todo ha sido muy fácil, lo que ha favorecido la estabilidad de la ciudad y nos ha permitido desarrollar una amplia variedad de proyectos que Sant Andreu necesitaba.

Llegó a la alcaldía con la idea de “modernizar” y “reordenar” la ciudad. ¿Qué ha impulsado para conseguirlo?

Las actuaciones se enmarcan en el Pla Sant Andreu Millora, que se centra en tres ámbitos: el mantenimiento, la limpieza y la seguridad; los principales problemas que nos había trasladado la ciudadanía. Al cabo de un año, empezamos con la transformación de la ciudad para adaptarla al siglo XXI, teniendo en cuenta cuestiones como las nuevas formas de movilidad, la crisis de la vivienda y el cambio climático. Sant Andreu tenía que ponerse las pilas, porque hasta hace tres años no se había iniciado este cambio.

Se encontró una ciudad desactualizada…

Totalmente. Sant Andreu llevaba una década perdida. No supimos salir bien de la Covid-19: la ciudad estaba descontrolada, el incivismo campaba a sus anchas y los servicios de limpieza no funcionaban. Por eso hemos puesto tanto énfasis en estos tres ámbitos. Hemos aprobado una nueva ordenanza de civismo, hemos ampliado la plantilla de la Policía Local hasta alcanzar el máximo histórico de efectivos y hemos incorporado nuevos equipos de limpieza. Sant Andreu tenía que partir de cero y, a partir de ahí, empezar a construir.

¿Cuál es hoy el principal problema de Sant Andreu que todavía no ha conseguido solucionar?

Hay un problema que no afecta únicamente a Sant Andreu: la vivienda. Tenemos un municipio muy pequeño con márgenes de crecimiento muy limitados. Ahora, estamos trabajando con el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) en un nuevo barrio de 600 viviendas. Pero para hacerlo posible, tenemos que modificar los usos de la zona.

¿Dónde se construirá este nuevo barrio?

Estará situado entre el centro comercial Atrium, la planta de la factoría del Mirall, las vías del tren y la antigua carretera nacional. Actualmente, en esta zona hay suelo industrial, zonas verdes y equipamientos. Buscamos crear un barrio equilibrado. Es el último terreno que queda por desarrollar para que Sant Andreu pueda crecer como ciudad. De las 600 viviendas previstas, una tercera parte será de alquiler asequible o de venta con protección oficial.

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli Òscar Gil Coy Barcelona

Al inicio del mandato se entregaron 36 viviendas de alquiler social, pero la demanda sigue siendo muy elevada. ¿Cuántas viviendas públicas necesita realmente Sant Andreu?

Actualmente, hay entre 300 y 350 personas inscritas en la bolsa de vivienda. Son hijos e hijas de vecinos que buscan independizarse o personas que necesitan acceder a una vivienda. Creemos que, si una tercera parte de las 600 viviendas del nuevo barrio se destinara a vivienda protegida, alcanzaríamos unos niveles bastante razonables para garantizar que las personas que viven en Sant Andreu puedan tener un techo.

Sigamos por el asunto que ahora mismo más condiciona las cuentas municipales: el Ayuntamiento tendrá que pagar tres millones por el ‘caso Atrium’ después de dos décadas de litigios. ¿Quién ha llevado a Sant Andreu hasta esta situación?

Está claro: la gestión de los gobiernos anteriores. Se trata de un problema urbanístico que ha derivado en una sentencia que tiene un impacto importante en unos presupuestos municipales de 30 millones de euros. Estamos hablando de un 10 % del presupuesto. Es un momento complicado para el Ayuntamiento, porque no disponemos de ese dinero para hacer frente a esta obligación.

Actualmente estamos explorando distintas vías de financiación. Hemos presentado una solicitud para optar a un fondo del Ministerio de Hacienda que nos permita pagar esta sentencia. Todavía no tenemos respuesta.

¿Puede garantizar a los vecinos que este agujero de tres millones no supondrá una subida de impuestos o una reducción de servicios públicos?

Es una situación complicada y una lástima, porque ahora la ciudad está pagando las consecuencias de la desidia de los gobiernos anteriores. Es evidente que tendrá algún impacto en los vecinos, pero estamos intentando que sea el mínimo posible y, además, queremos proteger los servicios públicos municipales. No podemos perder todo lo que hemos conseguido estos tres años.

¿Qué quiere hacer con el Atrium?

El centro comercial es de titularidad privada, pero esta sentencia permite desbloquear la cuestión urbanística que ha originado el problema. En 2027 queremos poner en marcha los trámites para conceder las licencias de obras y actividad que permitan reactivar este centro comercial fantasma, que lleva más de 20 años sin una actividad clara y que ha sido un foco de problemas para la ciudad. El desarrollo de la zona residencial depende de la aprobación del PDUM, pero queremos que sea una prioridad durante la próxima década.

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli Òscar Gil Coy

Hablemos de otro gran proyecto. ¿Cómo avanza el futuro CAP?

Antes de desarrollar nuevos espacios para que venga a vivir más gente a Sant Andreu, estamos preparando los servicios necesarios. También tenemos el proyecto de una nueva escuela infantil, que terminaremos durante este mandato.

En cuanto al CAP, estamos pendientes de un último informe de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Cuando lo tengamos y la Comisión de Territorio de Barcelona nos dé el visto bueno, cederemos los terrenos al Institut Català de la Salut (ICS) para desarrollar este equipamiento. Actualmente, el Ayuntamiento está cediendo espacios para distintas modalidades asistenciales que no caben en el propio CAP, que tiene más de 30 años. Necesitamos actualizarlo urgentemente.

Esta actualización de la ciudad también pasa por reforzar el transporte. ¿Cómo está la movilidad en Sant Andreu?

La movilidad es un reto, pero hemos recibido buenas noticias. Hemos apostado por el autobús urbano, que conecta toda la ciudad, y hemos ampliado el servicio con nuevas paradas. Además, hemos conseguido que Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) amplíe sus frecuencias nocturnas los viernes y las vísperas de festivo, para que la gente pueda regresar tarde de Barcelona. También se han incrementado en 26 las expediciones de la línea L63, que conecta Sant Andreu con Barcelona.

El gran reto es conectar la ribera derecha del Llobregat con la izquierda, así como mejorar la conexión entre el Baix Llobregat y el Vallès dentro del conjunto del área metropolitana.

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli Òscar Gil Coy

Hablemos ahora del Pla de Barris, con una inversión de 16 millones de euros. ¿Qué transformaciones serán las primeras en llevarse a cabo?

Es un plan muy ambicioso y la primera vez que Sant Andreu se presenta a esta iniciativa. Incluye 37 actuaciones en torno a tres ámbitos, centrados en los barrios del Centre y de la Solana: transformación urbana, sostenibilidad y cohesión social. Entre las actuaciones previstas están la incorporación de una tarjeta de fidelización comercial, la mejora del confort en los equipamientos municipales, la reordenación de calles y la rehabilitación del parque de la Solana.

Antes me hablaba de su voluntad de incidir en la seguridad e incivismo. ¿Es Sant Andreu un municipio seguro?

Sant Andreu siempre ha sido una ciudad segura. Somos la quinta ciudad de Catalunya con menor tasa de criminalidad entre los municipios de menos de 20.000 habitantes. Pero, sobre todo, quiero trabajar en la percepción de seguridad. Para ello, hay que mejorar la iluminación, el mantenimiento y la limpieza, y reforzar el patrullaje en las calles.

¿Os afecta la multirreincidencia que tanto sufren los municipios colindantes a la capital?

Sí, es un problema que también nos afecta. No podemos permitir que haya personas que vivan de delinquir. No sé si la solución pasa por endurecer el Código Penal, por incorporar más jueces o por conseguir que estas personas entren en prisión. Quien tenga la respuesta debe tomar la decisión adecuada para apartar a estas personas de la circulación de delincuencia diaria.

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli

Marc Giribet, alcalde de Sant Andreu de la Barca, en la entrevista con Metrópoli Òscar Gil Coy

Faltan ocho meses para las próximas elecciones municipales. ¿Qué cree que pasará?

Creo que la ciudadanía valorará el trabajo que hemos hecho, nuestra apuesta de futuro y voluntad de adaptar la ciudad a los estándares del siglo XXI. Me gustaría que este apoyo fuera lo más mayoritario posible para no estar condicionados por otros partidos que, durante este mandato, no han ayudado tanto como esperaba y me han decepcionado. Queremos tener la fuerza suficiente para avanzar en el cambio y modernizar la ciudad, porque Sant Andreu lo necesita.

¿Y en las elecciones generales?

Creo que convocar a la ciudadanía a las urnas siempre es positivo, especialmente cuando un presidente no tiene la capacidad de liderar el momento político actual. Pero espero que estos años de evolución que ha vivido el país no se estanquen; no podemos detenernos ni retroceder, ni en calidad de vida ni en derechos.

Los catalanes tenemos que ser especialmente conscientes de que tenemos un futuro por construir y de que debemos mantener nuestra ambición de país. No podemos permitir que un Gobierno estatal que quiera cerrarse en sí mismo nos limite.

¿Cómo está incidiendo el auge de los partidos de extrema derecha en Sant Andreu?

Nos afecta porque contribuye a enfrentar a los ciudadanos y a generar la sensación de que existen distintas categorías de personas. Me preocupa este sentimiento de superioridad respecto a los demás y que se señale por motivos de raza, religión o cultura. Me preocupa que esto vuelva a convertirse en un problema cuando parecía que lo habíamos dejado atrás hacía mucho tiempo, especialmente después de todo lo que hemos sufrido. Un gobierno estatal nunca debería validar esta situación.