Mura
El pueblo medieval cerca de Barcelona que esconde cuevas de 200 metros y una masía excavada en la roca
Mura conserva un casco antiguo de piedra, un molino del siglo XI y rincones singulares para descubrir en una escapada entre montañas
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A poco más de una hora de Barcelona, el municipio de Mura, en la comarca del Bages, ofrece una escapada que combina historia, arquitectura rural y naturaleza.
Sus calles estrechas y empedradas conservan el carácter de un pueblo medieval, pero dos de sus principales atractivos se encuentran fuera del casco urbano: unas cuevas con una galería de unos 200 metros de profundidad y una masía histórica construida aprovechando la propia roca de la montaña.
La localidad se encuentra dentro del parque natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, un entorno de bosques, formaciones rocosas y caminos que invita a recorrer la zona a pie.
Su patrimonio permite organizar una visita que vaya más allá de pasear por el centro y descubrir cómo era la vida rural en esta parte de Catalunya.
Las cuevas de Mura
Uno de los lugares más llamativos del municipio son las cuevas de Mura, una formación natural que cuenta con una galería de aproximadamente 200 metros.
Fueron descubiertas por un campesino en el siglo XIX y constituyen una de las visitas más singulares para quienes quieren explorar el entorno natural del pueblo.
Para llegar hasta ellas se puede seguir un itinerario circular de unos cinco kilómetros desde el centro de interpretación del parque natural.
Cueva de Mura
La ruta permite combinar la visita con un paseo por los paisajes de la zona, donde predominan los pinares, los encinares y las características formaciones de roca conglomerada.
Una masía del siglo XII
Otro de los grandes reclamos de Mura es el Puig de la Balma, una masía histórica del siglo XII levantada directamente sobre la roca. El edificio destaca por su integración en la montaña y por una historia familiar que se remonta a 26 generaciones.
El conjunto conserva también una capilla del siglo XIV, restaurada en 1996.
Actualmente, la masía ofrece alojamiento rural, con cinco habitaciones dobles, y un restaurante de cocina tradicional que utiliza productos de la zona. Además, cuenta con una tienda de artículos artesanales y una piscina instalada en un antiguo espacio que se utilizaba como corral de ovejas.
La iglesia de Sant Martí en Mura
El casco antiguo
El centro de Mura merece una visita pausada. Sus casas de piedra, los arcos, los porches y los callejones estrechos dibujan un entramado urbano que conserva buena parte de su carácter histórico.
El pueblo aparece documentado desde el siglo X y creció alrededor de la iglesia de Sant Martí, uno de sus principales edificios patrimoniales.
El templo reúne elementos de distintas épocas, con una base románica y modificaciones posteriores realizadas entre los siglos XV y XVII. Su portal románico es uno de los detalles arquitectónicos que conviene observar durante el recorrido por el casco antiguo.
A las afueras también se encuentra la ermita de Sant Antoni, construida en 1716. Cuenta con una sola nave rectangular y una fachada sencilla, a la que se añadió un porche en 1818.
Calles de Mura
Un antiguo molino
El patrimonio de Mura incluye asimismo el Molí del Mig, situado a alrededor de un kilómetro y medio del núcleo urbano.
La primera referencia documental conocida de este molino data de 1056. Durante siglos se utilizó para actividades como moler cereales y trabajar productos como el aceite y el vino, aprovechando la fuerza del agua.
El espacio se ha convertido en una pequeña casa-museo que permite conocer herramientas, utensilios y aspectos de la vida rural de la zona. La visita requiere concertar cita previamente.
Caminos rurales y gastronomía local
Más allá de sus edificios históricos, Mura es un punto de partida para descubrir senderos y rincones naturales junto a la riera de Nespres.
El centro de interpretación del parque natural, situado en el pueblo, ofrece información turística y sirve como referencia para iniciar distintas rutas señalizadas.
Panorámica de Mura
La gastronomía también forma parte de la visita. Entre los productos vinculados al municipio destacan los garbanzos de Mura, el tomate rosa y los vinos de la denominación de origen Pla de Bages.