Exterior de la residencia Mossèn Anton de Sant Adrià, afectada por las lluvias

Exterior de la residencia Mossèn Anton de Sant Adrià, afectada por las lluvias RESIDENCIA MOSSÈN ANTON

Gran Barcelona

Cierra una residencia de ancianos en Sant Adrià tras la brutal riada del Besòs: “El agua llegó al techo en segundos”

Las lluvias torrenciales del 4 de octubre han forzado la clausura definitiva del geriátrico Mossèn Anton, sepultaron la sede de Protección Civil y mantienen cerrada la biblioteca municipal tras dañar más de 1.000 libros

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El violento temporal que azotó la comarca del Barcelonès el pasado 4 de octubre continúa dejando graves secuelas en Sant Adrià de Besòs.

La crecida histórica del río Besòs provocó un colapso en la red de alcantarillado cercano que anegó los subterráneos de la calle, provocando el cierre definitivo de la residencia de ancianos Mossèn Anton, la inutilización de la sede local de Protección Civil y importantes destrozos en la biblioteca municipal.

Cierre del geriátrico

El episodio más dramático se vivió en el geriátrico Mossèn Anton, un centro privado de Sant Joan Baptista abierto hace 28 años en el que residían 21 ancianos y trabajaban 18 empleados.

Según ha explicado El Periódico, la fuerza de la tromba de agua reventó las alcantarillas, sepultó el sótano del almacén de Protección Civil y derribó un doble muro divisorio, irrumpiendo violentamente en el subterráneo de la residencia.

Los bajos de Protecció Civil de Sant Adrià, completamente inundados tras las fuertes lluvias

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"Fue un efecto tsunami"

“Se escuchó una explosión, fue un efecto tsunami", relató a El Periódico Alicia Tarragón, directora del centro. El agua de las alcantarillas llenó el sótano en cuestión de segundos, destruyendo la cocina, la lavandería, los despachos y todo el material adaptado para los ancianos.

Las 21 personas mayores tuvieron que ser evacuadas de urgencia en apenas 15 minutos con el apoyo de Mossos d'Esquadra, Policía Local y Protección Civil, y actualmente permanecen reubicadas en geriátricos de Sant Adrià, Badalona y Premià de Mar.

La propiedad ha confirmado el cierre definitivo del centro por razones de fuerza mayor, al encontrarse en una zona vulnerable ante episodios climáticos extremos: “Cerramos porque puede volver a pasar. Con el clima actual, ¿qué tranquilidad tendríamos si con cuatro gotas hay que salir corriendo?”, lamentó Tarragón. Las 21 plazas ofertadas se dan por perdidas.

Protección Civil busca nueva sede

El colapso del muro dejó también en la ruina el almacén de la agrupación de Protección Civil de Sant Adrià, cuyo espacio ha quedado totalmente inservible tras perder cascos, uniformes, herramientas y documentación.

Sus 21 voluntarios buscan ahora un nuevo local junto al Ayuntamiento, ya que no pueden volver a instalarse en un subterráneo expuesto a inundaciones.

Biblioteca, clausurada

Por su parte, la biblioteca municipal de Sant Adrià continúa cerrada tras sufrir una inundación de 40 centímetros en su planta inferior. La riada de agua contaminada ha echado a perder más de un millar de libros, la mayoría ejemplares escolares y de texto, además de afectar a 11 volúmenes del fondo histórico que ya están siendo tratados por técnicos de la Diputación de Barcelona.

La sala de actos ha quedado mermada y el equipamiento no tiene fecha de reapertura a la espera de auditorías sanitarias y ambientales, derivando temporalmente a sus usuarios a la biblioteca Font de la Mina.