El Ayuntamiento de Barcelona ha logrado recuperar otras cinco obras pictóricas pertenecientes a la Fundación Muñoz Ramonet de gestión municipal. Se trata de pinturas procedentes de la casa que los Muñoz Ramonet poseen en Sant Andreu de Llavaneres.

Las cinco pinturas debían haber vuelto a poder de la fundación hace un tiempo, pero un error de la secretaria judicial lo impidió. Ahora, estas cinco obras ya se encuentran bajo el cuidado de la fundación, aunque según los peritos aseguran que se debían de haber entregado 6 obras.

Lo más destacado de las pinturas entregadas son las dos que pertenecen a la colección Bosch Catarineu, un empresario que perdió su colección formada por más de 1.000 obras al no poder hacer frente a un crédito concedido por una entidad de Muñoz Ramonet, de la que forman parte obras de Goya, Greco, Ribera, Velázquez o Grünewald.

LENTO PROCESO

De todas formas, el proceso de entrega del legado del industrial continúa con una enorme lentitud. Julio Muñoz Ramonet murió en 1991 y legó buena parte de su patrimonio a la ciudad de Barcelona. El Ayuntamiento creó la Fundació Muñoz Ramonet para gestionar el legado del industrial, entre el que se encuentran centenares de obras pictóricas.. Sin embargo, la cesión de la mayoría de las obras se ha encontrado con la oposición de las hijas del industrial.

Como muestra de ello, además del hecho de que el asunto se tuvo que dilucidar en los tribunales, es la lentitud con la que la Fundación recibe el legado. De hecho, las cinco obras que ha recibido forma parte de un acuerdo del pasado 28 de junio en el que las dos partes se comprometieron a la entrega de 18 obras, de las que finalmente solo han llegado cinco.

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