¿Lista única independentista para el Ayuntamiento de Barcelona? Después de meses de debate sobre el tema, la solución está más cerca. “Es posible que se pueda formar una lista única, evidentemente, pero no de todo el independentismo. En todo caso, será una lista única de la derecha independentista”, coinciden en señalar a Metrópoli Abierta fuentes de ERC y de la CUP, las dos fuerzas soberanistas con representación en el consistorio, que se niegan a formar parte de una candidatura donde está la derecha pura y dura catalana y controlada de cerca por el expresident Carles Puigdemont.

“La lista única sería un fracaso bíblico. Incluso el PDeCAT sólo la ve factible en algunos pueblos, pero no en Barcelona. De todos modos, las presiones son tantas que si se llega a algún acuerdo será entre las fuerzas de la derecha”, subrayan las fuentes. Esa lista prendió orquestarse hace seis meses a partir de la candidatura de Jordi Graupera, el candidato que salía de las filas de Demòcrates de Catalunya, aunque oficialmente no fuese su cabeza de lista. “En estos momentos, la lista única será para las candidaturas de derechas. Que se pongan de acuerdo Neus Munté, la candidata ya electa del PDeCAT, y Graupera. Y luego que diriman si es uno de ellos quien encabeza la lista o es Ferran Mascarell, tal y como ha negociado Artur Mas con Carles Puigdemont”, critican desde las fuerzas independentistas de izquierdas.

Algunos rumores apuntan a que Graupera estaría dispuesto a ir de número 2 de una lista unitaria, renunciando a encabezar la candidatura como gesto de buena voluntad. “Les ha dicho que aunque gane las primarias, cedería el puesto y la alcaldía a otra persona”, señalan fuentes independentistas a este diario. Ahí es donde Puigdemont podría maniobrar para conseguir que el cabeza de lista fuese alguien nuevo, como por ejemplo Mascarell, con quien ya ha hablado sobre el tema y quien estaría dispuesto a competir por la alcaldía en una plataforma amplia y no de un solo partido. Pero esta solución representaría, aseguran desde algunos sectore soberanistas, “la reformulación de una coalición entre JxCat y Demòcrates, una plataforma muy limitada y sin nada que aportar al panorama político”.

UN PAPEL MUY DIFÍCIL

Esta oferta es poco más de lo que hay en estos momentos en el escenario político municipal, ya que Demòcrates es la escisión independentista de UDC, que en el 2015 se presentó en coalición con Convergència (actual PDeCAT). La cuestión está en saber si una lista unitaria podría ganar las elecciones, desbancando a Ada Colau. “Podría ser, pero es muy difícil. No hay nada seguro y ninguna encuesta ratifica una victoria de todos los partidos independentistas. Pero de lo que no hay duda es de que una lista unitaria de derechas, sin el apoyo de ERC, no tiene ninguna posibilidad”, enfatizan las fuentes consultadas. En la coalición, por supuesto, no entraría jamás la CUP, que concurrirá con un programa más social que nacional a las municipales, salvo que movimientos políticos de última hora le aconsejen lo contrario.

Pero luego existe otro problema: ¿Qué pasa si entre la lista unitaria de izquierdas y ERC pueden desbancar a Colau? ¿Estarían dispuestos los independentistas a una alianza postlectoral? “Que se olviden. ERC no dará apoyo a una lista de derechas en el Ayuntamiento de Barcelona. Aunque sumemos 21 escaños, Esquerra no participará en un gobierno municipal de la derecha”, resaltan las fuentes consultadas.

DELICADO EQUILIBRIO DE FUERZAS

Hasta la confección oficial de las candidatura, no obstante, falta mucho tiempo y los movimientos tácticos de unos decidirán las decisiones de otros. “Si Colau se escora hacia el españolismo, los partidos independentistas tienen abierto el camino para cargar más en el tema nacional. Incluso la CUP puede apelar más al independentismo para robar votos a Barcelona en Comú. ¿Y cómo queda ERC si apoya finalmente los presupuestos de Pedro Sánchez? En ese caso, PP y Ciudadanos pueden comerle terreno apelando a supuestos pactos con el independentismo mientras que PDeCAT puede acusarla de traidora. Es cierto que ERC puede contrarrestar las críticas diciendo que gracias a esos presupuestos pactados se puede seguir haciendo República. Pero todo dependerá al final del momento político que vivamos y si estamos o no en un punto de retorno o no retorno”, explican las fuentes.

De ahí que todos eviten hablar todavía de la estrategia de las próximas municipales. Los discursos se modularán en función de la coyuntura política del momento y los resultaros se decidirán por un puñado de votos, porque el equilibrio de fuerzas es tan delicado que una táctica con mayor o menor intensidad nacional o social puede decantar la balanza hacia un lado o hacia el otro.

“Los partidos de izquierda haremos un discurso social sí o sí. Otra cosa es luego el discurso nacional, que será más o menos potente dependiendo del momento”, auguran las fuentes. Pero hay ya una verdad que parece incontrovertible: las fuerzas independentistas de izquierdas están abocadas a concurrir en solitario. Sólo la derecha soberanista sueña, en estos momentos, con una lista única. La de siempre, por supuesto.

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