La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha criticado con dureza la candidatura de Manuel Valls a la alcaldía de la ciudad. Según Colau, el candidato ha entrado en la carrera electoral para defender los intereses de las élites económicas y financieras, contra las que ella se ha enfrentado desde que ganó las últimas elecciones municipales.

“Nosotros ya sabíamos que habíamos tocado grandes intereses de determinadas élites económicas y también que no se iban a quedar con los brazos cruzados”, ha dicho la alcaldesa. Por eso, considera que la candidatura de Valls es “la de Ciudadanos, la de la derecha, que quiere acabar con el cambio iniciado en Barcelona aliándose con las élites económicas”.

DEBATE

Ada Colau, que se ha mostrado favorable a hacer un debate con Manuel Valls para confrontar el modelo de ciudad que quiere cada uno de ellos, se ha preguntado si el candidato de Barcelona Ciudad Europea sería capaz de poner en marcha una legislación como la que ha puesto en marcha el Ayuntamiento, basándose a una ley vigente en Catalunya aprobada por la Generalitat en 2007, para imponer a los constructores la obligación de destinar el 30 % de las viviendas a pisos sociales.

La alcaldesa también ha cuestionado que Manuel Valls sea capaz de aprobar otras medidas como las que ha aprobado su equipo de gobierno: “¿El señor Valls perseguiría el fraude fiscal de las grandes corporaciones como está haciendo actualmente la ciudad de Barcelona? ¿El señor Valls multaría a las grandes eléctricas y a las entidades financieras que no cumplen con sus obligaciones?”

ETIQUETAS NEGATIVAS

Colau también ha cuestionado algunas de las afirmaciones que Manuel Valls ha hecho en referencia a la ciudad de Barcelona, asegurando que no es bueno asociar la ciudad a determinadas palabras ya que “precisamente esto es lo que haría más daño a la ciudad, que alguien le quiera colocar una etiqueta que no le corresponde”. La alcaldesa ha querido defender el nombre de la ciudad y ha afirmado que Barcelona es “una ciudad innovadora, creativa y emprendedora”, aunque no le ha quedado más remedio que reconocer que los problemas de seguridad existen como en todas las grandes ciudades.

Noticias relacionadas