Los votantes de Barcelona en Comú rechazan categóricamente la remunicipalización del agua que promueve Ada Colau. De hecho, a la hora de conocer su opinión sobre los servicios públicos que se prestan en la ciudad, demuestran que la fijación de la alcaldesa de Barcelona, y en especial del concejal de su grupo Eloi Badia, con el regreso a la prestación de un servicio directo del municipio tiene un carácter sólo ideológico y no responde a las inquietudes de los residentes. Y, paradójicamente, a quien menos inquieta es a sus propios seguidores. Este servicio es el segundo mejor valorado por los ciudadanos, con una puntuación media del 7,1 (en un índice de 0 a 10) que sube hasta el 7,2 cuando responden los propios simpatizantes de la alcaldesa. Sólo los mercados municipales (7,5) logran una mejor nota, según el segundo Barómetro de Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

Los barceloneses están muy satisfechos con la actual colaboración de los sectores público y privado en la gestión del agua. La remunicipalización que defiende el gobierno municipal, por motivos doctrinales y electoralistas, es desaprobada por los ciudadanos, por sus propios simpatizantes y por los principales expertos en la materia. En no pocas ocasiones Colau y Badia han mostrado su personal animadversión en público contra el grupo Agbar, prestataria del servicio.

GRÀCIA, SANT ANDREU Y NOU BARRIS

El impulsor de la remunicipalización es Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía. También es el regidor de Gràcia. En este distrito, curiosamente, el servicio del agua es el mejor valorado, con una nota media del 7,5. También es el servicio que obtiene la mejor puntuación en Sant Andreu y Nou Barris, dos distritos muy populares.

El suministro del agua tiene un elevado grado de aceptación en todos los distritos de Barcelona. Las puntuaciones oscilan entre el 6,8 de Sarrià-Sant Gervasi y el 7,6 de Sant Andreu.

Los votantes de todas las formaciones políticas comparten su satisfacción con el actual suministro actual del agua. Los más satisfechos son los simpatizantes de Ciutadans (7,7) y los menos entusiastas son los seguidores de la CUP (5,2), muy críticos en la valoración de todos los servicios públicos. Los votantes de Colau puntúan el servicio del agua con un notable (7,2).

FRACASO MAYÚSCULO

La obsesión de Badia por remunicipalizar el agua ha tenido un seguimiento ínfimo entre sus simpatizantes. En la mayoría de las convocatorias de la plataforma Aigua és vida apenas se reunían una veintena de personas. También fue un fracaso mayúsculo la conferencia que organizó hace tres semanas el regidor de Agua y Energía que contó con la presencia del profesor argentino Esteban Carrasco.

El servicio del agua es uno de los mejor valorados por los barceloneses



El desgaste del gobierno que lidera Colau es evidente. Según el estudio demoscópico, el 65% de los barceloneses están descontentos con la gestión de la alcaldesa. En junio, cuatro meses antes del segundo barómetro, el porcentaje era del 57%. A la primera edil se le recrimina que priorice las cuestiones meramente ideológicas a las necesidades reales de todos los ciudadanos.

LOS GRANDES CONFLICTOS

Colau, por ejemplo, no ha sabido gestionar la proliferación de narcopisos en Barcelona ni otros conflictos como el top manta o la invasión de patinetes en el espacio público. Por distritos, el tema que más preocupa es la suciedad de las calles. En el conjunto de la ciudad, el gran lastre es la inseguridad. Los actos delictivos se han multiplicado en los últimos meses.

El turismo, en cambio, ha dejado de ser el gran problema de Barcelona. El pasado verano hubo muchos brotes de turismofobía promovidos desde sectores radicales que no recibieron una condena enérgica por parte del gobierno municipal.

La falta de seguridad no es una simple percepción de los barceloneses. Uno de cada tres habitantes afirma que ha sufrido algún hecho delictivo desde 2015. De los servicios públicos, los mejor valorados son los mercados, el metro y el agua. Las peores notas son para la Guàrdia Urbana y la limpieza.

Ada Colau y Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía



LA VIVIENDA, SIN SOLUCIÓN

La vivienda es otra de las asignaturas pendientes de Colau. Los barceloneses puntúan al gobierno municipal con un 4,2 por sus promesas incumplidas en esta materia. En junio de 2018, la puntuación fue idéntica. El pasado octubre, el 27% de los ciudadanos sopesaban un cambio de residencia.

Los resultados obtenidos en esta encuesta del Centre d'Estudis Sociològis sobre el grado de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 8 y el 17 de octubre de 2018.

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